Tengo varias semanas donde los husos horarios se confunden…
las noticias al otro lado del Atlántico cada día son más complejas, llenas de
sucesos que entristecen, que nos vacían por dentro, que nos llenan los rostros
de lágrimas, de luto los corazones y un país…
Estos últimos días han estado plenos de altibajos, la
esperanza de Venezuela, de finalmente ser oídos por un mundo que ha mostrado un
silencio cómplice, mientras el régimen se ceba con estudiantes, ciudadanos
inocentes que son asesinados en las calles, apresados, torturados,
reprimidos…perseguidos hasta en sus viviendas, irrespetando todo tipo de Ley,
menospreciando los derechos humanos.
El día 21 a las 10h en Washington, en la sede de la OEA,
Panamá había ofrecido su voz a una diputada valiente, venezolana, María Corina
Machado quien estaba acompañada por un estudiante Carlos Vargas y Rosa Orozco,
madre de Geraldine Moreno quien fue asesinada en la ciudad de Valencia…
Rápidamente el representante de Nicaragua solicitó que la reunión se hiciera
privada, para evitar que todos nos enteráramos las denuncias sobre una realidad
que nos aplasta como país, como personas, como sociedad.
El día 22 de marzo, dos marchas, dos continentes, dos
países, dos realidades.

El 22M en España se llevó a cabo una gran concentración. Lastimosamente
en ella la bandera de España, la Rojigualda no era la que primaba, otras, Cuba,
la Hoz y el martillo, panfletos que no son la bandera que unifica esta gran
nación eran las que iban en cantidades inconcebibles. Pero no todo estaba dicho,
el manifiesto central, que suponía el colofón de una marcha donde muchos
participaron exigiendo derechos justos, trabajo, vivienda, sanidad, servicios,
eso fue sustituido por solicitudes políticas, muchas absurdas como un país
donde debe respetarse el estado de derecho. Pero había más, quien leyó este
manifiesto, Willi Toledo fue el “escogido” para ello. Lo que se quería
conseguir con una marcha por la “dignidad” se perdió en el momento que este “señor”
entró en escena, se fue al garete.. un “señor”, por llamarle de alguna manera, quien se ha ido a
Cuba, hablando mal de su propio país, despreciándole, para vivir a costa de un régimen
dictatorial, represor, asesino, que lleva más de 50 años con la Isla por cárcel para sus ciudadanos y los bolsillos de los afectos al régimen llenos, se fue a Cuba a vivir del dinero de los cubanos…un “señor” que apoya
los presos de ETA en lugar de las víctimas, un “señor” que pretende dar
lecciones de moralidad cuando su discurso está lleno de odio y resentimiento. ¿Quién
lo escogió para el final de ese día?, ¿Por qué precisamente Él y a quienes representa?..
.¿Alguien que participó o estuvo de acuerdo con la marcha se opuso a ello?,
¿alguna voz disidente?... No, todos callan, se resguardan en un silencio que
pretenden esconder tras los hechos violentos de la noche. Pero recuerden, el
silencio les hace cómplices.
Paralelamente, ese 22M se había llamado a marchar por la libertad de un pueblo, que lucha contra un régimen que se ha quitado la careta ante todos, pero poco importa...
Me repito, si… lo hago día a día, mañana, tarde y noche… que el mundo no olvide que un día un país les abrió sus puertas sin importar inclinaciones políticas… Venezuela hoy lucha sola ante una brutal represión, los DDHH poco importan porque business are business.
Quienes
“luchan” en España por "su dignidad” son los mismos que apoyan estas dictaduras
sanguinarias… y reciben dádivas por ello, exigen respeto por la "suya", por unas marchas que terminan en incidentes lamentables, violentos contra las fuerzas del orden y el mobiliario urbano, contra nuestras ciudades; exigen respeto por "sus" ideas, por "sus" actuaciones, como las ocurridas en la Universidad Complutense, mientras aplauden las acciones represivas que ocurren en universidades del otro lado del Atlántico.
No debemos olvidar que la historia queda, se escribe, algunas ocasiones con trazos borrosos, espacios obscuros plenos de personajes despreciables... Al final esa historia nos juzgará por nuestros actos, estos últimos días la misma vida nos lo ha recordado.