domingo, 17 de febrero de 2019

A 6 días del 23 de febrero.


Señor enfermo de cáncer durante la marcha 02/02/2019

El sábado 2 de febrero fue un día lleno de emociones diversas. Por un lado mi Venezuela pujante salía a las calles llena de esperanza, de ilusiones… de sonrisas compartidas, pero a la vez de drama que se notaba en enfermos que también salieron a las calles, con su piel curtida de batallas, el cuerpo débil apoyados en familiares. La malnutrición, el desabastecimiento se nota en los rostros, en las ropas, en esas mismas ciudades otrora pujantes.

Mientras Venezuela debate su presente y futuro, los comunistas de vino y caviar no pueden ni quieren pensar en una supuesta invasión ¡Pero por Dios! Si los castristas tienen invadidas, infiltradas todas las instituciones. El G2 cubano está sentado en Miraflores desde 1999 cuando Hugo Chávez llegó al poder. Izquierdistas imbéciles, opinadores de sofá con vino y caviar siguen apostando por su revolución, con camisetas del Ché y luna de miel en Nueva Zelanda.Y el patetismo no podía tener mejor (o peor) culmen sino es la Gala de los Premios Goya, pagada con los impuestos de todos los contribuyentes, donde “recordaron al pueblo palestino sometido por Israel”. Vamos, la única democracia en el Medio Oriente rodeada de tiranías musulmanas. No, no es novedad, y tampoco que no nombraran a Venezuela porque le es incómodo posicionarse a favor de los DDHH.

Por si fuera poco, que no lo es, el presidente del Gobierno de España pidió lealtad a sus adversarios al posicionarse primero a favor del tirano, para después, obligado por las circunstancias y sus socios europeos que sí estaban dispuestos desde el inicio a reconocer a Juan Guaidó como Presidente Encargado a hacerlo, salió casi que en cadena nacional, con la prepotencia que le caracteriza a reconocer como “Presidente de España” a Juan Guaidó como Presidente Interino, pero con la coletilla de “siempre que se hagan elecciones libres”. Lo que también he estado escuchando repetidamente en la pseudo oposición venezolana, la que cuenta con beatas quienes no dudan en avasallar a quien tenga una voz disidente, crítica. Una pseudo oposición que ahora es gobierno junto a Juan Guaidó desde el 23 de enero, puesto que Nicolás Maduro usurpa el poder en Miraflores. Pero, el gobierno de Sánchez encuentra eco entre quienes rodean a Guaidó, y he aquí el peligro. Tenemos al partido Primero Justicia, con Julio Borges representando al gobierno de Juan Guaidó en el Grupo de Lima. Un partido al que pertenece el diputado José Guerra, economista quien ha acompañado a Guaidó durante su juramentación y que no ha dudado en decir que éste no es el presidente encargado sino de la Asamblea Nacional, y ha especificado que en caso que lo fuere, el día 23 de febrero termina su plazo y quedaría en la ilegalidad.

Entretanto, Josep Borrell, canciller español, ha promovido en el seno de la Unión Europea una misión técnica a Venezuela con expertos electorales y de ayuda humanitaria, en el marco del Grupo de Contacto Internacional (GCI), conjuntamente con Uruguay, quien casualmente no reconoce a Juan Guaidó como Presidente Encargado. El detalle es que estas supuestas elecciones que promueve esta misión, así como algunos diputados que en teoría acompañan a Guaidó, se tendría que realizar con el mismo Consejo Nacional Electoral (CNE) nombrado por Nicolás Maduro, con el mismo padrón electoral “inflado” por Hugo Chávez que le dio la presidencia después de 2004, con la venia de la oposición que llamaba a las calles a protestar. El mismo CNE que ha usado el voto electrónico con Smartmatic, la empresa que ha denunciado la manipulación de elecciones recientemente y que, obviamente nos hace preguntar si todas nuestras denuncias previas sobre el resto de las elecciones son ciertas.
Paralelamente trasciende un tuit del propio Borrell donde muestra una foto desayunando con George Soros, el que se ha enriquecido de la especulación y relaciones con gobiernos, entre ellos, el NarcoEstado que gobierna desde Cuba a Latinoamérica. Un detalle, también ha trascendido a la prensa internacional la relación entre Soros y la empresa Smartmatic.

Justamente hoy, luego de 20 años de dictadura, leemos a Arturo Sosa, el papa negro de los jesuitas, otrora abajo firmante en un manifiesto de bienvenida a Fidel Castro a la Venezuela de 1989, que el país tiene una situación crítica. Poca broma haría con ésto, pero sí, el segundo al mando de Bergoglio, quien no ha reconocido a Guaidó como Presidente, espera que haya una salida pacífica y electoral. Luego de 20 años de tiranía y más de 300 mil muertos, represión, presos políticos, torturados, asesinados, desaparecidos, exiliados, miseria en todos los sentidos, corrupción a todos los niveles... "situación crítica". Es absolutamente vergonzoso... 

Richard Branson, vestido del Ché Guevara
Pero hay más. 
El mes de febrero y el fin de semana se asoma con el 23, en el que se le cumple el plazo a Nicolás Maduro y, justamente el día anterior el multimillonario Richard Branson ha organizado un macroconcierto en la frontera colombovenezolana, del lado de Colombia, claro está, a fin de recaudar fondos para contribuir a la “ayuda humanitaria” que también ha promovido el gobierno interino de Guaidó. Un Branson que ha sido criticado, y no sin razón, por usar las camisetas del Ché Guevara, el mismo que ha alabado y ensalzado sin cesar la izquierda española. Muchos han salido en su defensa por el uso de la imagen con fines comerciales, obviando vergonzosamente que se trata de un genocida, responsable del asesinato de inocentes y que disfrutaba haciéndolo. Me pregunto qué nos está pasando, ¿la banalidad del mal? (gracias Flor Izcaray por recordarnos a Hannah Arendt).

No sé qué ocurrirá el día 22, pero me recuerda un concierto anterior, hace poco más de 10 años impulsado por Juanes contra una amenaza de guerra de Hugo Chávez al pueblo colombiano. Esta vez todo es distinto, es aún más grave, la situación del venezolano es terriblemente dramática y, finalmente conocida (y reconocida) por el mundo entero.

Los ojos del planeta estarán sobre este macroconcierto. Pero lo fatuo, la farándula, el brillo y las lentejuelas no pueden ocultar lo realmente importante, el día después, cuando el NarcoRégimen cumple con un deadline detrás del que están las tropas norteamericanas y, como dijo el senador Marco Rubio, cuando las tropas de Estados Unidos se mueven el mundo lo sabe. 
Eso esperamos, de corazón.





viernes, 1 de febrero de 2019

Venezuela, el juego de la geopolítica mundial


El mundo occidental ha tenido un mes especialmente movido. El tema que ha tomado (al fin) las primeras planas del mundo es Venezuela… cuál otro podría ser. Somos parte de un gran puzzle donde todo lo que se ha gestado por años nos ha llevado a la situación actual.


El mapa de apoyo a Juan Guaidó como Presidente Encargado de la República de Venezuela no puede ser más elocuente. Y de eso les voy a comentar algunos hechos que han ocurrido años anteriores. Un hecho que llamó la atención de las RRSS, es que un día después de la proclamación de Guaidó como Presidente Encargado, apegado a los artículos 233 y 333 de la constitución vigente, unos aviones Rusos hicieron un viaje relámpago a Venezuela, previa parada en Turquía. Recordemos que estos países han mostrado su apoyo público a Maduro, así lo expresaron en la reunión del consejo de seguridad de la ONU el pasado sábado 26 de enero en Nueva York.


Si retrocedemos a diciembre de 2014 encontramos algunos hechos interesantes. El Tribunal General de la Unión Europea ese mes retiró a Hamás de la lista de terroristas. Conocidos extremistas que han asumido hechos deleznables para la humanidad. Paralelamente, se desvela que Obama manejó conversaciones con los Castro a espaldas del Congreso de EEUU. Durante esos meses de "conversaciones", Cuba no detuvo su política de represión y genocidio, con las cárceles llenas de presos políticos y de "conciencia". Más de 7600 muertes por disentir de una dictadura sanguinaria, que ha hecho de la Isla una cárcel terrible. Aun hoy, no he leído por parte del Gobierno Cubano la ratificación de los pactos de los DDHH con el reconocimiento de una sociedad civil cubana libre, dentro y fuera de la Isla. EEUU entregó tres presos a los Castro, quienes eran confesos terroristas de la Red Avispa, mientras ellos dieron a Alan Gross. Obama planteó un cambio de política mientras otros prisioneros, secuestrados y torturados siguen hasta ahora mismo olvidados en las cárceles cubanas. ¿Pero realmente va ganando espacio la democracia? ¿O la tiranía más longeva del planeta se impone y gana oxígeno? 
Adicionalmente, EEUU cambió sus políticas con una nueva "China", asegurando su mercado sin compromisos de parte y parte.

Semanas previas a esos hechos, por medios cubanos nos enteramos que la misma Cuba cedía bases en el Golfo de México a Rusia, sí sí, a la Rusia que apoya el narcorégimen en Venezuela. Y, a partir de entonces ha tenido vía libre para sobrevolar el cielo Caribeño. Entre tanto, aunque Rusia pagó una dura factura por lo de Crimea debido a las sanciones impuestas por EEUU y el Rublo caía en las bolsas, Putin movía sus piezas, aún tiene en su poder grandes reservas energéticas de las que depende el norte y centro de la Europa occidental. Vende energía y compra oro, pasando a finales de ese año, a tener las mayores reservas del mundo de "oro". Algo se cuece y a altas temperaturas. No todo está dicho, Rusia sigue en el juego y Putin sabe que su papel puede ser determinante.

Los acontecimientos de la tercera semana de ese mes de diciembre seguían a ritmo frenético. El mismo día de Obama/Castro, casualmente (¿o causalmente?) las FARC anunciaron en una reunión con un besa manos con Raúl Castro, una paz indefinida, pero con la coletilla de un proceso constituyente que les permitiría entrar "legalmente" al poder en Colombia de la mano de Santos, como antes lo hizo el M19 con Gaviria. Una noticia que llegó después de meses de "negociaciones" de paz sin paz con reuniones que se hacían en La Habana. Mientras los campamentos se ampliaban desde Colombia a Venezuela. Esos meses el Castrochavismo en Venezuela estableció relaciones firmes con socios “no habituales”, China, Rusia e Irán. Ésta última tal vez la más peligrosa de todas para un país que si cabe, es la antítesis de lo que el Islam representa. Su relación se ha establecido a través del gobernador Tarek El Aissami, bajo la tutela de Cuba. El entonces canciller Maduro, le denominó “socio” a este Estado Islámico. Y aunque pareciera que los viejos Castro, Rusia y Obama, Venezuela “podría” quedar fuera del juego político, económico y energético, no olvidemos que, a pesar de la dramática situación que ya se sentía en PDVSA, la Faja Petrolífera del Orinoco sigue siendo la fuente de petróleo segura más importante del mundo. Y que el país estratégicamente posee una importancia geopolítica privilegiada.

Ese año 2014 se despidió internacionalmente movido. En el Parlamento Europeo, después de 16 "considerandos", se condenó la persecución política, el uso de la violencia y la violación constante de los DDHH en Venezuela. Votaron en contra Podemos, ERC, Bildu, Izquierda Unida, Compromís y ANOVA. Los mismos que hoy muestran su absoluta fidelidad a la Narcotiranía de Maduro.

Anteriormente, en 2009, un Hugo Chávez apoyado de las FARC estrecha aún más los lazos con Ahmadinejad, quien a su vez apoya a Hezbolá. Ahmadinejad intentaba controlar Líbano, Chávez hace lo propio con Bolivia y el resto de América Latina. Ahmadinejad prometió la desaparición del Estado de Israel y la caída del Gran Satán, mientras que en Venezuela, se inició, algo nunca visto, la profanación de sinagogas, dirigiendo su política en contra de Israel, con quien rompe relaciones. 

Tarek El Aissami, quien era el gobernador del Estado Aragua en 2015 pasa a tener cargos relevantes en el gobierno de Chávez, llegando a ser su vicepresidente. Es Él el hombre clave en las negociaciones con el Medio Oriente. Acto seguido se habla de “the deal”, un pacto entre el Gobierno de Obama e Irán, quien se justifica con “era esto o la guerra”. De seguidas Putin y Obama dan muestras de agradecimiento mutuo por el consenso llegado con Teherán, luego de 20 meses de intensas negociaciones, dando carta blanca a continuar con sus armas nucleares y a la extracción y uso del uranio…de Venezuela. A pesar de ello, se conoce que el Departamento del Tesoro de EEUU sabe de la relación entre Hezbolá y Venezuela. En el mes de agosto de ese año 2015, las portadas de los periódicos estuvieron plenas de fotos de los Obama en Cuba. Y es que aunque las cosas poco han cambiado para el pueblo cubano, con presos políticos, represión, desaparecidos, balseros que salen al mar, a esas 70 millas que les separan de EEUU, esa nación reabrió su embajada en La Habana, en una acción sin precedentes. No hubo condiciones, Raúl Castro repitió hasta la saciedad que sus políticas son intocables, que Cuba seguirá gobernada como hasta ahora. Sin embargo, el Nobel de la Paz, Obama, consigue el aplauso fácil quedando en la historia como el presidente que reinició las relaciones con Cuba. Pero, ¿a qué precio?

Un año más tarde, en el mes de junio, sentada en el sofá de casa veía los hechos de Turquía y no podía evitar que mi memoria me llevara a 14 años atrás, cuando ocurrió un alzamiento militar en Venezuela que separó momentáneamente a Chávez de la presidencia. A pesar de su renuncia al cargo, fue nuevamente llevado a hombros de otros militares al poder. Días más tarde, muchos politólogos, y quienes no lo somos, hablábamos de autogolpe. Mi hermana menor hacía un símil con el “fuera de juego” del fútbol, una táctica que puso en evidencia quien era fiel y quién no. Militares y civiles fueron llevados a El Helicoide y luego a Ramo Verde. Fueron pocos días plenos de histeria, desazón, desconcierto, muertos… Se repetía la fórmula a tantos kilómetros de distancia, a tantos años de diferencia. Un nuevo socio entraba en el juego.

En enero de 2017, Tareck El Aissami asume la vicepresidencia de la República Bolivariana de Venezuela, con Nicolás Maduro como Presidente. Su padre, Carlos El Aissami, fue el jefe de la sección venezolana del partido político Baath de Irak, defensor de Irak, Saddam Hussein y la Yihad islámica, o Guerra Santa de Al Qaeda y de los talibanes. El Aissami tiene socios importantes, como, por ejemplo, José Vicente Rangel (quien ejerció altos cargos con Hugo Chávez en la presidencia), asistiendo con éste y Nicolás Maduro a un acto Político del Estado de Irak y de Siria que tuvo lugar en la mezquita de Caracas. Además de su muy conocida sociedad con Diosdado Cabello, jefe del llamado Cartel de los Soles.

Pero con todo lo anterior, ¿a dónde les quiero llevar? Me hubiese gustado mostrarles lo abrumadoramente hermosa que constituye la zona situada entre las cuencas del Caribe y del Orinoco, hoy conocida como el Arco Minero del Orinoco. Más de 100 mil km de selva donde se encuentran 7 monumentos naturales y 5 parques nacionales, los que han sido divididas en 4 áreas según la importancia de la explotación, oro, coltán, diamante, hierro, bauxita, piedras preciosas y otros minerales, un hecho denunciado varias veces por los diputados Américo de Grazia y Andrés Velázquez. El Coltan y el Oro comparten formas de explotación que están llevando a la total destrucción de la flora y fauna, del hábitat de la zona más antigua del planeta, hogar de nuestros indígenas protegidos "supuestamente" por la constitución y las leyes. Se extrae por excavación de grandes hoyos con equipos que expelen agua a alta presión removiendo todo el subsuelo. No solo facilita la erosión, sino que afecta la cuenca hidráulica del Caroní, principal fuente de la planta hidroeléctrica del Guri y lo peor, ha llevado a la región la explotación, esclavitud, trata, y el crimen. De nuevo, el Departamento del Tesoro de EEUU investiga sobre Venezuela, y esta vez, sobre la explotación ilegal que llevan a cabo mafias amparadas en empresas formadas por el NarcoRégimen, y de otros países como China, Rusia, Irán y Turquía, los mismos que le han dado el respaldo a Nicolás Maduro en el poder.


Recientemente, el 29 de enero se conoció que el Gobierno de EEUU ha sancionado los activos de PDVSA, pudiendo contribuir a ahogar económicamente al Narcorégimen. Al mismo tiempo, se han publicado las notas de John Bolton, consejero de Seguridad Nacional de EEUU donde indica literalmente “5,000 troops to Colombia”, considerado por algunos expertos como el primer movimiento militar contra Maduro. Días antes, militares brasileños se movilizaron al Estado de Roraima, en la frontera con Venezuela, una frontera cercana al Arco Minero del Orinoco.

Hoy se llevó a cabo una importante reunión entre la comunidad venezolana en Miami el Gobierno de Donald Trump, a la cual asistieron, entre otros, Elliot Abrams y también Marco Rubio, quien dijo claramente "deseamos un final pacífico, pero de lo contrario la reacción del Gobierno de Estados Unidos será rápida y severa... la ayuda humanitaria está lista para enviarle y entregarle directamente dentro de Venezuela, todo acordado con Gobierno del Presidente Guaidó... sabemos que los altos rangos del régimen de Maduro hay personas beneficiado con el narcotráfico... la organización criminal de Maduro es una organización terrorista ". El Vicepresidente Mike Pence fue el encargado del discurso principal de esta reunión siendo enfático "no es tiempo para el diálogo, es tiempo para las acciones". 


En Venezuela, y en otras latitudes, se continúan moviendo los peones y el tablero pareciera tomar otras manos. 
El mundo que está absolutamente conectado, sólo que debemos dar un paso atrás para ver adecuadamente y con la perspectiva que nos permita entenderle.


Nota: recomiendo buscar los últimos trabajos de la periodista venezolana Carla Angola, tiene entrevistas valiosas en EEUU. 

ARTÍCULOS PREVIOS RELACIONADOS: http://enunamaleta.blogspot.com/2016/05/genocidio-planificado.html
http://enunamaleta.blogspot.com/2016/07/autogolpe.html 
http://enunamaleta.blogspot.com/2015/08/una-embajada-una-bandera-la-represion-y.html 
http://enunamaleta.blogspot.com/2015/07/amistades-del-medio-oriente.html 
http://enunamaleta.blogspot.com/2014/12/la-mano-que-mece-la-cuna.html

sábado, 5 de enero de 2019

Si no hay para todos, no hay para nadie... (Cuba)

Hace unos días, la tiranía genocida en Cuba "cumplió" 60 años... sí, 60 años de represión, de presos políticos, de miseria, de exilio. Un exilio que me llega cerca, mucho. 
Estos días he releído este escrito de agosto de 2014, donde recuerdo los míos. Os dejo parte de él por aquí: 

7 de agosto de 2014
Esta semana, en medio del "bochorno" de este verano catalán, el correr de un tren a otro, escuché una conversación entre cuatro amigas, una contaba mientras las otras tres le miraban con el interés de la novedad e imbuidas en su completa ignorancia de este mundo en el que vivimos. La historia iba de un viaje a Cuba, pero a la Cuba actual, si, esa la de la tarjeta de racionamiento, donde un profesional o trabajador cualquiera no tiene para llegar ni a mediados de mes y tiene que "rebuscarse" la vida vendiendo cosas fuera de "su casa", esa Cuba  donde se impide a niños mayores de siete años consumir leche, el gobierno lo prohíbe.  
Escuchaba la conversación, e iba entrando en mi pasado reciente, esas ocasiones en las que ayudaba a hacer maletas, cuando buscaba en mi "closet" (armario) ropa, que aunque le estuviera usando sabía que había quienes le necesitaban más, en aquella mi otra patria adquirida. 

Pero vamos a la historia, porque podría resultar fantástica si no es por esas acotaciones que la misma chica hacía a sus interlocutoras... Iba mencionando las diferentes ciudades donde estuvieron, alcancé escuchar Santa Clara, Santiago, La Habana, sin dejar la playa fetiche del turista, no del cubano claro, Varadero. Mencionaba las comidas, el arroz con frijoles, que ellas llamaban moros con cristianos, conocido como congrí en mi familia cubana.
Varadero, Cuba
Turistas...
Y cómo no, estaba el plátano (banana), "que lo comen de todas las maneras", la carne de pescado y pollo "que era lo más común", aunque también podían comer de cerdo y de "vaca", pero acotaba, ésta solo la puede comer el turista, no el cubano. Además decía, "es que no hay para todos... y la verdad es que si no hay para todos no me suena tan mal que no la haya para nadie, creo que es lo justo", otra preguntó de inmediato, "pero, ¿los del gobierno?", y responde "supongo que ellos sí"... lo decía tranquilamente, ¡sin despeinarse!

En ese instante, por suerte para ellas, habíamos llegado al destino final donde todos salíamos del tren porque mi sangre caliente, mi Caribe y mi mestizaje ardían en forma exponencial, y mucho más que el calor de las 3 de la tarde, sentía que la rabia ante semejante conversación, tan aséptica, tan insólita, tan llena de ignorancia, de esa posición fácil de quien va a disfrutar felizmente de una isla que le es ajena a los propios, mientras se les ofrece en bandeja de plata a los extraños.

Escribo estas líneas y no puedo dar crédito a cómo contuve mi voz y no les hice callar a esa panda de idiotas que van a "dar" divisas a un régimen represor, asesino, torturador, que tiene preso en medio de las aguas del Caribe a una población que a pesar de todo, sigue alzando su voz de protesta. Donde los presos políticos ya ni se cuentan, los desaparecidos pasan a ser un verbo en pasado: existieron, y permanecen en la memoria de los suyos.
Presos políticos en Cuba
Retumba en mi mente aquello de esa justicia que "si no hay para todos, pues...pero, vamos que si tienes una enfermedad, si les corresponde una ración de carne, o leche, o huevos". 
¿Seguro estuvo en Cuba? ¿La de verdad, la del día a día? porque que recuerde te mueres de mengua y de la enfermedad también, que carne no hay para la población, esté o no enferma ¿seguro fue al Caribe?

Cuando llegué a casa, me recosté junto a mi hijo quien adormitaba entre este calor mediterráneo, le abracé suavemente y pensaba en su gente, en esa familia cercana y lejana que no tiene comida, ni medicamentos, no tiene derecho a protestar ni libertades, sin respeto alguno por sus DDHH. Recordé las miles de veces que hemos dicho que hasta que no caiga ese régimen no iremos a Cuba, para no dar dinero a los Castro y su gente. Nada para esos asesinos. Sí, somos herederos de "gusanos", y a mucha honra.
Cómo puede haber personas tan cretinas que, mientras en sus casas les espera un buen plato de comida, o pueden escoger entre qué carne llevar a la mesa estén convencidas que está bien que otros pasen sufrimientos con una dictadura eterna, ¡DE MÁS DE CINCUENTA Y SEIS AÑOS!!!

Recuerdo la conversación y a la vez las colas por comida, medicamentos, champú, jabón, desodorante y demás insumos de primera necesidad que los míos en Venezuela han de hacer. Y no es por culpa solo de la ineptitud del gobierno de Maduro, quien "es " el legado de Chávez, es esa terrible herencia Castrochavista que llenó de miseria al país, y ha echado fuera de su propia tierra a muchos que nunca soñamos que algún día ocurriría. Repitiendo la receta comunista implantada por los Castro en Cuba, la que hizo huir a tantos de su tierra literalmente con lo puesto.

Creo que no podré olvidar la charla y menos aun la actitud de las cuatro ignorantes, quienes sin duda alguna, son capaces de apoyar a unos que han recibido dádivas de gobiernos dictatoriales sin despeinarse, quienes repiten las mismas palabras aquellas en 1992, y hoy en 2014, "por ahora, los objetivos no han sido cumplidos", diferentes protagonistas, distintos lugares, semejantes ideas. Vivencias terribles que resuenan en mi memoria, la de los míos, la pasada, la reciente. 

No dejo de advertir a quienes me dicen que irán a Cuba, pero vamos, que de turistas, como si nada, mi cara, mi voz, mis gestos no pueden ocultar la indignación que me producen quienes actúan asépticamente, si, sin despeinarse! 


jueves, 6 de diciembre de 2018

El país de la memoria (en Ataraxia Magazine)





Creo que éste ha sido uno de los artículos que más me ha costado organizar. Y es que los recuerdos de una Venezuela bonita se agolpan en mi cabeza; intento ordenarlo todo, contándole a mi hijo cómo vivíamos, cómo éramos, qué hacíamos en ese país donde él también nació… pero es inútil. Como otras veces menciono, el realismo mágico pareciera ser un modus operandi propio del Caribe y de quien se ha criado en un país instalado en el contrasentido.
Sin lugar a dudas, la memoria suele ser frágil, los sentimientos juegan con los recuerdos y más cuando se atraviesa el exilio; por lo que, como en otras oportunidades, y aferrándome a ellos, plasmo en blanco y negro lo que aprendí, la historia de mi país que me enseñó mi padre, mi mejor historiador, y por supuesto, lo vivido intensamente dentro y fuera de Venezuela.

Precisamente estos días tomé un taxi en parte de mi ruta camino del trabajo. El amable conductor creyó, por mi acento mestizo y mi tez blanca, que era española; por lo que, como en muchas otras ocasiones, le aclaré: “pero nacida y criada en Venezuela, a mucho orgullo”. Para mi sorpresa me indicó: “¡Y tanto, es un hermoso país, lo visite hace más de 15 años!”. Así pues, yo tirando de mis recuerdos, y él de los suyos, armamos una Venezuela en 12 minutos de recorrido.

Laguna Mucubají, Mérida. Andes Venezolanos
El taxista me mencionó a su gente, con su hablar musical y cantadito, suave para el peninsular. Me hizo gracia que fuera él quien dijera, como quien da una lección de geografía, que Venezuela está al norte de Sudamérica, y recordé la canción de Franco De Vita, venezolano, hijo de inmigrantes italianos, de los llegados entre los 50’s-70’s, como millones de españoles o portugueses. Hablamos de los 3.000 kilómetros de costa caribeña, con islas de ensueño… cerré mis ojos y sentí por un momento en plena Barcelona otoñal el calor del Caribe, el olor a salitre, sentí la suave y blanca arena y me descubrí caminando hacia las pequeñas piscinas naturales, formadas por las barreras de coral. Me volví a ver en los lanchones que conducían los señores teñidos por el fuerte sol desde los cayos de “Morrocoy”, entre manglares, viendo los colores turquesa del agua y los pájaros de colores revoloteando en busca de comida. Comenté que desde el centro del país, mi esposo y yo nos poníamos en pocas horas en los llanos, y en menos de un día alcanzábamos Los Andes venezolanos, con pequeños pueblecitos donde podías parar a por una postal de lujo; montañas con nieve en pleno trópico, con alturas que superan con creces los 4.000 metros. Me recordé descalza, caminando frente a los Parques Naturales Cachamay y La Llovizna, con la certeza de que me impregnaba en agua bendita del río Caroní.

Esa era otra Venezuela, no la que vive la situación más lamentable de su historia republicana con un colapso absoluto de la economía del país. Desde los años 50’s hasta los 90’s, lideró la región con el PIB más alto, y se situó entre los países en desarrollo más importantes del planeta. Quizás alguien recordará «Thunderball», el libro de Ian Fleming llevado al cine en la larga saga de James Bond, donde los malos mencionaban: “por razones de prudencia las ganancias fueron convertidas en francos suizos y bolívares venezolanos, ya que siguen siendo las monedas más estables y sólidas del mundo”. Hoy, en plena crisis que sorprende a todos, somos testigos de un éxodo de cientos de miles, que salen a pie por las fronteras “calientes” entre Colombia y Brasil, y unos cuantos, que no pocos, por mar hasta las vecinas islas neerlandesas, Aruba, Curazao o Bonaire, o por aire hasta países de Centroamérica, Norteamérica o Europa. Según algunos artículos de diarios ecuatorianos más de un millón de venezolanos entraron en su país vía Chile, Perú o Argentina, de los cuales, más de 200.000 se han quedado en Ecuador y antes en Colombia. Una cifra similar se estima que han emigrado a España, sin contar a los que poseemos doble nacionalidad.
Pero, cómo de ese país en desarrollo, que duerme sobre una de las reservas más importantes de petróleo, gas, coltán, hierro, bauxita y piedras preciosas, hemos llegado a éste que muestran algunos periodistas en la miseria más absoluta, donde miles de venezolanos mueren por desnutrición y todo tipo de enfermedades, pues el desabastecimiento alcanza todos los sectores y ámbitos de su vida… ¿Por qué tras años de bonanza, de democracia, llegó Hugo Chávez al poder con el comunismo como mochila?

La Venezuela productiva —no solo en minerales, en granos, ganado, papel, energía eléctrica, que se vendía al norte de Brasil, café, industrias, universidades— se dejó devorar por el monstruo de la corrupción, el que durante la época de la democracia, después de 1958, comenzó a minar cada uno de los niveles y a todos los estratos sociales. Entretanto, en los años 60’s, la izquierda, apoyada desde la Cuba castrocomunista intentaba alcanzar el poder a través de las guerrillas. En el primer gobierno de Rafael Caldera, demócratacristiano (copeyano), quien gana la presidencia tras 2 períodos socialdemócratas (Betancourt y Leoni), los guerrilleros pactan, bajan de las montañas, abandonan las armas y entran activamente en política. Paralelamente, estos guerrilleros, con sus ideas socialistas/comunistas, llegan a las aulas universitarias.
En el primer mandato de Carlos Andrés Pérez (CAP), después de Caldera, se nacionalizó la industria petrolera y nace PDVSA, que llegó a ser una de las 5 empresas más importantes del mundo petrolero. Con este mandato también se viralizó esa corrupción, “robar y dejar robar” era el lema de los socialdemócratas o adecos para los venezolanos. Luego de CAP, en el segundo mandato de los copeyanos, con Luis Herrera Campins, llega el viernes negro, es decir, la primera devaluación del Bolívar, aquella otrora moneda fuerte, y se crea el primer cambio paralelo en el país. A pesar de todo lo que significó, y la enorme fuga de capitales que ocurrió en consecuencia, Venezuela pudo recuperar parte de su productividad, y se fomentó el consumir venezolano. No obstante, la corrupción siguió su curso imparable, incluso dentro del propio gobierno de Herrera.
CAP vuelve a ganar el poder, y en este segundo mandato implementa medidas duras y complejas, que de haberse llevado a efecto quizás nos situarían hoy en una posición similar a la chilena. Es entonces cuando se da el llamado “caracazo”, una revuelta social que fue controlada desde el gobierno con los militares. Sin duda la crisis económica e institucional fueron determinantes, pero luego se ha conocido que la mano de los Castro estuvo detrás de todo ello. Durante este gobierno de CAP se aplicaron políticas descentralizadoras y, entre otras medidas, se decretó la liberación de los precios. Por muchos es conocido que también este gobierno, en 1992, sufrió dos golpes de Estado, en los meses de febrero y noviembre. El primero de ellos liderado por varios militares, entre los que se encontraba Hugo Chávez, quien al constatar el fracaso se esconde en el museo militar, donde es apresado y posteriormente sobreseído por Rafael Caldera en su segundo mandato. En la memoria del venezolano sigue viva la imagen del Chávez esposado, pronunciando un breve discurso ante las cámaras de los medios, quienes le ofrecieron en bandeja de plata su promoción y propaganda en la ruta a la presidencia de la República, que alcanza, finalmente, en diciembre de 1998. Antes de esto, ya había pactado con Fidel Castro, en 1994, la entrega de Venezuela al régimen genocida. Alcanza el poder por vías democráticas, para desmontar el Estado y establecer el comunismo a lo largo y ancho del país.

Chávez llega con un discurso distinto, de cambio, que rompía con ese bipartidismo y al que iba a llegar con los mejores para retomar la senda de la productividad, sin olvidar las políticas sociales, alejándose del liberalismo que supusieron los últimos años de CAP. Nos dejamos, como pueblo, envolver por un encantador de serpientes, que daba respuesta a lo que deseábamos escuchar. Y quienes nos opusimos a ello, quienes advertimos de lo que iba a ocurrir si ese monstruo alcanzaba el poder, fuimos tratados de ignorantes. Progresivamente la población fue dividida, se sembró un profundo odio como forma de vida y el miedo y la represión como gobierno. Entre las primeras medidas de Hugo Chávez como presidente estuvo la constituyente, crear una constitución que le permitiera implementar sus políticas, cambiar institutos, nombres y, quizás el más importante y determinante fue el del poder judicial. Con esta constitución se crea un nuevo poder, el electoral, con el cual desde entonces se han organizado todas las elecciones, manejadas y manipuladas descaradamente bajo la sempiterna dirección del castrocomunismo. Se conoce que Chávez perdió el referéndum revocatorio avalado por Monedero y el Centro Carter, y las elecciones posteriores, incluyendo la de Nicolás Maduro, quien llegó al poder para rematar la faena.
Actualmente, a la invasión cubana se han sumado los chinos, iraníes y rusos. El país se sigue vendiendo a pedacitos, mientras las arcas particulares de los dictadores se continúan llenando en paraísos fiscales. Entretanto siguen los muertos, la inseguridad, la violencia y los tiros; ese sonido sordo es la música que prima en todas partes, que no respeta a nada ni a nadie. No hay medicinas, los alimentos llegan a ráfagas, y las personas van a todas partes para buscar ese oro en forma de papel higiénico, aceite, arroz, café, azúcar, champú, jabón… solo uno por persona, solo dos botellas por persona. Sí, es una guerra, cruenta, cruel, sanguinaria, opresora… la misma receta comunista aplicada desde siempre. Lo cuento, lo narro a mi entorno, y aún hoy las caras de incredulidad de que todo esto ocurra y de que nada se diga, nada se pregone al mundo, en pleno siglo XXI, no hace más que confirmar el asco que me produce ese silencio cómplice sobre un genocidio en todos los sentidos. 

Pulicado en https://ataraxiamagazine.com/2018/12/01/venezuela-un-pais-en-la-memoria/