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sábado, 5 de septiembre de 2015

Marco, vuela alto, lo mereces.


Marco Coello, 18 años
apresado en 2014
Foto de Runrunes



Leo los titulares de la prensa en Venezuela y difieren tanto en las "formas" de los de ésta, mi tierra de acogida, donde el juicio a cinco presos políticos plena todas las noticias. Pero siento en ambos el desasosiego por el futuro inmediato, donde los actores que deberían haber tomado decisiones no hicieron su trabajo a tiempo. Y lo estamos pagando.

No puedo evitar pensar en las palabras de Leopoldo López, "estamos del lado correcto de la historia". Y nunca más de acuerdo con ellas. Pero al ver los rostros de los chicos, algunos de los cuales podrían haber sido mis sobrinos o hijos, que le acompañan en los juicios, me pregunto a qué precio. Recuerdo las muertes, y no sólo de este régimen con el títere de los Castro a la cabeza, Maduro, sino las de Hugo Chávez, ese gran traidor.
Pero también lo han sido otros, cientos de presos políticos reprimidos, censurados, torturados física y mentalmente en esa revolución bonita del siglo XXI.

Las palabras de ese enorme venezolano, Enrique Tejera París son parte de la historia reciente de mi patria, llena de egoísmo y traición, lo que ha llevado a donde estamos. "Creo que el país va camino a sucumbir políticamente. Yo he dicho que el principal problema no es económico sino administrativo ¡y ético! Nosotros no podemos aspirar a que se hagan unas elecciones limpias, ni nada de eso. Mire, profesores de tres universidades muy serias: la Simón Bolívar, la Central y la Católica, vienen probando estadísticamente que en el censo electoral hay metidos más de dos millones cuatrocientos mil votos electrónicos falsos. Capriles tuvo votos para ganarle a Maduro las elecciones, pero le faltaron bolas".

Pienso que políticamente Venezuela está en un foso profundo, al que no se le ve final, y la esperanza de muchos venezolanos es apenas un hilo imperceptible que se nos pierde por momentos.

Estamos en esos últimos días de un juicio terrible que se ha llevado a efecto para con cinco venezolanos. ¿Pero acaso olvidamos a Iván Simonovis? Uno de los juicios más largos, injustos y llenos de represión y tortura, donde Hugo Chávez decidía el cómo, dónde, cuándo y el qué.

Tortura, es una palabra hueca, lejana a quienes la desconocemos, tortura es una palabra que conocen de cerca los presos políticos en Venezuela, entre ellos Marco Coello, Un niño que con 18 años fue apresado como un perro, su cara de terror a través de una rejilla no puede dejar indiferente a nadie. Ahora lo busca la Interpol. Si fuera su madre, como ella sin duda alguna, hubiese dado la vida por llevarlo fuera, lejos de esa locura de expaís. Ojalá nunca lo encuentren, que pueda recuperar parte de lo que debe ser un chico que apenas empieza la vida. Que pueda volver a vivir.

Las portadas señalan los delitos que se les imputan, instigación pública, incendio, daños y agavillamiento. Y además de López y Coello les acompañan Christian Holdack, Ángel González y Demián Martín.

No puedo más que gritar desde mis letras sobre lo que ocurre en mi tierra desde hace más de 16 años. Ahora son estos nombres, antes otros que no debemos ni podemos olvidar, pero uno de ellos ronda mi cabeza por el dramatismo que conllevó a su muerte, entre los esbirros de Chávez en el Hospital Militar en Caracas, Franklin Brito. Un ciudadano común que defendía sus bienes y a los suyos. Mi mente no deja de pensar en María de Lourdes Afiuni, quien por ejercer su trabajo fue apresada por orden directa de Hugo Chávez, públicamente en su programa Aló presidente. Fue censurada, torturada, violada. Ahora en libertad condicional.

Continúo denunciando a quienes han sido asesores de este dictadorzuelo, Maduro, los ahora dirigentes de Podemos, alguno de ellos, gran consejero de Chávez como lo fue Monedero, quien desde 2004 a 2010 vivió en el Palacio Presidencial, mientras “otros”, como Iglesias o Errejón se formaban bajo sus filas. Ellos aconsejaron cómo infiltrar con pseudomédicos a los huelguistas, para obtener información, el “secreto médico” violado flagrante e impunemente. Eso llevó a muchos de esos estudiantes a “La Tumba”, esa cárcel bajo tierra sin luz natural, con apenas unos metros y tortura, mucha tortura. Eso también llevó a Holdack, González, Martín y Coello a la prisión por orden del Tribunal Supremo de Justicia También ha contribuido a que López se haya entregado con la esperanza de ser el último preso político del régimen. Y sin duda alguna, ha ayudado en forma decisiva a que esta dictadura, junto a la de Chávez, ambas bajo la mirada cercana de los Castro, continúe en Venezuela.

Sí, mi esperanza pende de un hilo a veces invisible, pero allí está, egoístamente por los míos.

PD: Marco, vuela alto. Lo mereces. 


domingo, 15 de febrero de 2015

"...necesario es vencer". Febrero.


¡Y llegó febrero!
Pareciera una frase hecha, pero cuando llega el segundo mes del año para mi, y para mi familia tiene un dulce significado, el cumpleaños de mi madre. Y que conste, no es porque sea la mía, pero es la mejor madre del mundo (claro está). Mami siempre nos ha enseñado con la palabra justa y el ejemplo, siempre con el ejemplo. No sólo a ser madre, que lo ha sido un poco de sus hermanos a pesar que apenas les distancia en edad, de nosotros sus hijos, de sus alumnos, a quienes ha enseñado siendo estricta pero justa, exigiendo siempre en la medida que daba, y era mucho.
Nos ha mostrado que todo se logra con trabajo honrado. Que los principios no se negocian nunca y debemos mantenernos firmes a pesar de todo.


mi madre en nuestra querida UCV
Mami, toda una cyberabuela, vivió la dictadura de Marcos Pérez Jiménez y su caída, con la huida del país en una Caracas que perfilaba como una de las capitales latinoamericanas de mayor importancia.
Nos enseñó a valorar la democracia, con sus defectos pero con sus muchas virtudes.
Nos enseñó, junto a mi padre el valor del estudio, esa oportunidad de oro que teníamos gracias a ellos, a aprovecharle al máximo, pues era siempre "nuestro seguro de vida".
Nos lo enseñó con el ejemplo, pues tuvo que terminar los suyos, luego de aparcarles un tiempo por tener cuatro chiquitos que atender. Fuimos testigo de su esfuerzo diario, de levantarse a coger sus libros a las 3 am, para a las 6 dejar todo a punto, nosotros al colegio y ella a la universidad.

No olvidaré nunca el momentazo, pero aun más, el orgullo enorme cuando vi a mi madre subir al paraninfo a recoger su título de Docente en Matemática Pura. Es que no era sólo un papel escrito con su nombre y firmado por aquellas autoridades, sino todo lo que representaba. Eso quedó grabado en la retina de todos nosotros, junto a los madrugones, los fines de semana presentando exámenes de horas y horas, sus compañeros de clases y luego colegas de trabajo, la dedicación, la mística, el esfuerzo.
Ahora, cuando Venezuela vive sus horas más aciagas de la historia. Mi mami desde esa patria querida y golpeada sigue allí, entre dificultades, enviándonos mensajes, intentando mantenernos informados de todo cuanto ocurre, la noticia siempre al día, porque ella siempre lo está, con redes sociales incluidas.
Llega febrero y es el cumpleaños de mamá. Una fecha dulce y que nos llena de alegría, porque celebramos la vida. Damos gracias a Dios por tenerle aun junto a nosotros, y por habernos dado tan preciado regalo.

Mes de febrero, y mi patria también se llena de fechas con hechos importantes, muchos de ellos se recuerdan porque hay hondas cicatrices, muchas vivas, aun sangrantes, que han sido el inicio de ésta aberración que hoy se vive.
Sí, mi patria bonita, con paisajes de ensueño que pudieran ser la envidia de muchos. Con montañas de nieves eternas, más de 3 mil kilómetros de costas caribeñas, tepuyes mágicos en una sabana que embruja, eternamente verde, con llanuras donde se nos pierde la vista, entre lo sublime y lo profano, la civilización y la barbarie, como bien dijo el gran Rómulo Gallegos. Salinas increíbles y paisajes llenos de atardeceres mágicos entre la melancolía de una serenata.
Esa fue la patria bonita que conocí, la llamada Venezuela, sin nombres agregados, banderas y escudos cambiados, historia que han tergiversado para complacer megalómanos, para adoctrinar una sociedad día a día.
Y es que repito una y mil veces, yo nací y crecí en democracia. Esa que fue ejemplo para América Latina, y también fue apoyo para esta España que ahora vivo.

Aquel llamado "viernes negro", también ocurrió en el mes de febrero. Era presidente Luis Herrera Campins y el 18/02/1983, ocurrió la primera gran devaluación de la moneda, el Bolívar, que parecía fuerte pero con cimientos de barro. Los deberes no habían sido hechos. ¿Sembrar el petróleo?, apenas. Justo antes del de Herrera, el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez se basó en la opulencia económica, nacionalizó el petróleo, hubo obras de gran envergadura pero no se educó a la población en lo importante, producir, y aun mas, ser productivos. Donde el Estado debe ser el garante de la educación y la salud, que son las mayores y mejores inversiones de un país. No, no se hizo.
El "Viernes Negro" fue una consecuencia y no la causa de la debacle económica. Tal vez, si Luis Herrera hubiese asumido la devaluación inminente de la moneda desde el inicio de su presidencia, no hubiese tenido las consecuencias terribles a lo que llevó todo aquello. Ha sido como una gran bola de nieve creciendo hasta hoy, pero a velocidad imparable desde hace 16 años.


Luego de ese "Viernes Negro" se inició aquello de "producir en Venezuela", un poco debido a las limitaciones de importación, así que aprendimos a consumir lo que se producía. Por ejemplo, la industria del calzado, con los inmigrantes italianos, hicieron que nuestra producción se vendiera en el mundo y compitiera con los mejores, sin más. Uno de los estados, Portuguesa, se convirtió en el granero de Venezuela. Pero ello no fue suficiente, porque la corrupción en altos, medios y bajos cargos seguía carcomiendo la democracia. Herrera vivió y murió sin haber robado, pero también sin haber puesto coto a quienes estuvieron cerca de Él y si lo hicieron. A veces no vemos lo que tenemos enfrente. Eso no debe ocurrirle nunca a un presidente, pues no se le perdona jamás.

Justo el 2 de febrero de 1984 hasta la misma fecha 5 años más tarde, gobierna Jaime Lusinchi, quizás una de las épocas más lúgubres del período democrático. La corrupción, el "enchufe", llamado en Venezuela "palanca", se instaló como medio de vida no solo en la política. Llenó todos los espacios, desde la misma presidencia de la República.
Es Carlos Andrés Pérez quien asume su segunda presidencia al concluir la de Lusinchi. Un acto exuberante inició la toma de mando. Para vergüenza de muchos, allí estuvo Fidel Castro. Logro recordar cómo más de 5 u 8 coches negros blindados salieron de un avión de Cubana de Aviación, fungían de caravana y cuidaban al dictador que era tratado con honores de jefe de estado. Ojalá pudiéramos borrar de un plumazo todo aquello. Pero apartando "eso", para ser justos, y jamás he sido socialdemócrata, la segunda presidencia de Pérez estuvo marcada por medidas económicas que debían tomarse. Ese mismo mes, sus ministros se percataron del desastre económico, e implantaron medidas que iban desde un nuevo precio de la gasolina, lo que afectaba toda la vida del país, era un "ajuste total del cinturón" en casi todos los niveles. Medidas que a mediano y largo plazo hubiesen calado en el entramado social y económico venezolano para bien. Más, aunque pareciera que el "pueblo" no lo entendió así, realmente hoy se conoce que, Fidel Castro, quien asistió a la investidura de CAP semanas antes, mucho tuvo que ver, o más bien, todo en ese "estallido social" llamado Caracazo, como antes en los años 60's financió, organizó y entrenó las guerrillas que tanta sangre costaron a los venezolanos. Antes de finalizar ese mes de febrero de 1989 ocurrieron disturbios y revueltas de grandes magnitudes, en muchos sentidos, sus consecuencias, aun las vivimos.


El primer y gran fallido golpe de 1992 fue el 4 de febrero. Salía a la palestra, luego de estar escondido cobárdemente en el Museo Militar Hugo Chávez, uno más, quien al ser "atrapado" tuvo su momento de gloria, con aquellas palabras que recordamos de memoria: "compañeros, por ahora los objetivos no han sido logrados".
4 de febrero, fecha convulsa que llenó de muertos inocentes las calles de mi patria. Los golpistas fueron a prisión, pero sin juicio ni pena, Caldera, en su segundo mandato, le otorgó el "sobreseimiento".
Desde que Hugo Chávez tomó la presidencia de la República por vías democráticas para instalar una dictadura, un 2 de febrero de 1999, desde entonces se "celebra" esa fecha terrible. Se "dice" que hubo más de 200 muertos, sin contar heridos. Pero a ciencia cierta, esas son cifras que maneja el Ministerio de la Defensa. Números que tal vez, algún día sean divulgados. Pero "por ahora" no son ni siquiera mencionados.

Un par de días atrás fue 12 de febrero, en Venezuela se debería celebrar el día de la Juventud. En 1814, Boves, de las Fuerzas Realistas, intenta hacerse con el mando de la ciudad de La Victoria. Las Fuerzas Patrióticas habían llegado en agosto de 1813 de la llamada Campaña Admirable, por todos los Andes. El General José Félix Ribas al mando, con poco más de 1000 niños de colegios y seminarios dan la cara y ganan la batalla a un ejército mejor armado, y con mayor y mejor experiencia. Sin lugar a dudas, ese debería ser un gran día.
Pero ya Venezuela no le celebra. Está de luto, y lo hace aun más desde 2014, cuando mueren ese 12 de febrero y los sucesivos más de 43 jóvenes en las calles del país, ante el silencio cómplice internacional. Ese 12 de febrero se vuelve un día para no olvidar. Otra vez es nuestra Juventud quien salió a la calle a reclamar la libertad y la democracia.
A partir de esa fecha, familias han quedado marcadas por la tortura que han sido objeto más de 1000 venezolanos. Leopoldo López se entrega a las fuerzas del régimen el 18 de febrero, se vuelve el preso más emblemático, pero uno más de los presos políticos que hoy están en celdas de prisiones militares y civiles.
A partir de ese mes, han ido reprimiendo más y peor. "Privando de libertad" sin juicio alguno, o en caso que lo hubiere, sin juicio justo.
SEBIN se vuelve una palabra común, el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional, el servicio del régimen. Allí les llevan. Bajo la Plaza Venezuela, pleno centro de Caracas, en "los sótanos del SEBIN" están sin respeto a los DDHH varios estudiantes presos. Incomunicados. Bajo una tortura constante. En La Tumba, un nombre más que lapidario para ellos, los suyos y para nuestro país.
No ven la luz del sol. Y pareciera que la patria va de sus manos.


Llegó Febrero. Pero en mi tierra, como hace años, ya no se dibujan banderas para celebrar el Día de la Juventud. Aunque la batalla se sigue dando en las calles, o con el ejemplo de quienes tenemos de referentes, quienes van en contrasentido en nuestro particular mundo kafkiano.
Llegó Febrero.
Dentro de toda esa incertidumbre, recuerdo a mi patria. Sé que está allí, donde siempre, entre los míos, con mi madre, su amor y cómo no, celebrando su vida, su cumpleaños.


"No podemos optar entre vencer o morir, necesario es vencer", José Félix Ribas. 


miércoles, 28 de mayo de 2014

...cómo me dueles, España

Tenemos un problema... esto de no aprender en experiencia ajena es mucho mas que un dicho popular, es una situación que nos lleva a repetir errores ocurridos a otros, que pueden conllevar a graves consecuencias.
He observado todo lo que ha venido aconteciendo estos últimos meses, o mas bien años. Y de manera constante, hasta cansina he de confesar, digo y repito aquello de "no creer en encantadores de serpientes".

El otro día lo recordaba con mi madre, nos llamaron ignorantes a quienes no apoyamos dos intentos de golpes de estado en Venezuela, con saldos de militares y civiles muertos en el año 1992. 
No creemos en "golpes de estado" quienes hemos nacido y crecido en democracia, o quienes han luchado por ella.

En Venezuela se ha instaurado una tiranía, un régimen totalitario desde hace mas de 15 años. Antes de llegar al poder en 1999, Hugo Chávez vendió un discurso que enamoró a muchos, entre ellos grandes pensadores, personas de alta talla moral, empresarios que apostaron por una nueva patria que se deslastrara de tanta corrupción, que había invadido hasta los rincones mas profundos de las instituciones. 
Lo que muchos desconocían, o no quisieron creer o ver, fue el pacto previo que había gestado Chávez con Fidel Castro y su "revolución", que ha llenado de miseria a un pueblo que no lo merece, Cuba. Muchos nos decían que Venezuela no era Cuba y que nosotros no nos dejaríamos implementar un régimen de ese calibre, que éramos un pueblo distinto, que lucha.

Actualmente Venezuela vive un presente aciago. La Venezuela que queríamos, la que sí existió alguna vez, aun estaba en medio de la corrupción en democracia, con pinceladas, pero se podía apreciar, ese país permitió que llegaran golpistas que no fueron indultados, porque nunca tuvieron un juicio, fueron perdonados y pudieron participar en elecciones en esa democracia. 
Ese país lo tenemos algunos en la memoria, en nuestra historia contemporánea, pero es actualmente una colonia de unos dictadores sanguinarios que le tienen como su gran proveedora de petróleo, poder y dinero. Han ido exportando un modelo fracasado, porque lleva a la miseria y opresión al pueblo. Han minado, expropiado, usurpado todas y cada una de las instituciones en Venezuela y en otros países de América Latina, mientras, desde el resto del mundo se le sigue "admirando", aun no se por qué.

Ahora, observo cómo España, un país, lleno de desencanto, asqueado por un poder político que muestra día a día su corrupción, pasa a ser el perfecto caldo de cultivo para esos "encantadores de serpientes", siempre al acecho... que mencionan a Chávez como el nuevo Bolívar, le llaman "Comandante Supremo". Alaban un régimen que estos últimos meses ha mostrado su peor cara, la censura al máximo, el asesinato constante, la tortura incluso a menores de edad. La represión brutal ante la protesta por un sistema que no funciona, que tiene a un país supuestamente "rico" sumido en la miseria, una nación que se auto abastecía en mucho, que recibió a tantos que huían de las dictaduras mas terribles en ambos lados del Atlántico, pero que hoy olvidan que tienen coterráneos sufriendo las calamidades en ese trópico, en medio del Caribe.
Esos que alaban ese régimen sanguinario y genocida, que atenta día a día contra los DDHH, los "defienden" a ultranza en éste, el suyo, continuando con aquello del "doble discurso". 

No solo el mas de un millón de venezolanos que hemos tenido que salir fuera de nuestra casa, nuestra patria hacia otros países, tenemos la responsabilidad enorme de denunciar lo que allí ocurre cada día. También ésta responsabilidad es de cada uno de los ciudadanos del mundo que creen en la democracia. Lo es de cada uno de los países cuyos ciudadanos fueron recibidos como uno mas. Lo es de los líderes políticos, de los gobernantes que creen en la democracia como el mejor camino, no perfecto pero si perfectible. 

Veo con preocupación lo que está pasando en España, porque la historia puede repetirse, y está en nosotros que ello no ocurra.

Creo que diferentes voces han de escucharse, creo que esa pluralidad enriquece, pero siempre escuchando y observando atentamente, sin perder el norte, de esa democracia que todos queremos. Con la separación de poderes, con la contraloría de los mismos, donde los primeros contralores hemos de ser los ciudadanos. 
Si alguien piensa que alguno es de nueva factura, ha de revisar su historia reciente, de dónde vienen, quienes le financian, cómo se han estructurado, estoy segura que estamos llenos de "asuntos" que sorprenden a los más escépticos.

No podemos creer en "encantadores de serpientes", la historia está llena de ellos, y las consecuencias nefastas. Eso está escrito, no "podemos ni debemos" dejar que nos vendan como oro lo que es una baratija. Pero tampoco menospreciar la inteligencia y astucia de nadie. 

Aquí todos somos necesarios. En este mundo que ahora es mas "mundo" y la fronteras son cada vez mas líneas inventadas. Pero sin dejar de desconocer y cumplir unas leyes, si queremos exigir que otros también lo hagan.


Gran parte de lo que soy está del otro lado del Atlántico, crecí comiendo mangos y cambures, tomando jugo de guanábana, entre playas paradisíacas y montañas de nieves eternas. Quzás sea cierto que esta "visión globalizada" de la vida me de una perspectiva diferente de lo que ocurre y lo que vivo, pero no me aísla de mi día a día, tal vez ese realismo mágico esté siempre presente. 

... pero cómo me dueles España...