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lunes, 28 de septiembre de 2015

Han ganado


Escribo estas líneas al final del día de hoy, 27 de septiembre, el que ha ido mostrándonos paisajes muy distintos en la medida que pasábamos de la mañana a la tarde. La predicción de la noche del 26, entre intensos truenos y algo de lluvia, dejaba una mañana llena de nubarrones, que apenas dejaban disfrutar de ese hermoso paisaje del Vallés Occidental. Habitualmente puedo ver desde mi “mirador de lujo” desde el Collserola hasta el Montseny, pero con una vista especial hacia Montserrat, a donde cada mañana elevamos una plegaria por los míos, casi siempre con especial inclinación a los de allende. Pero hoy no era un día cualquiera, así que mi aquende pudo más en mis peticiones matutinas.

Progresivamente el día ha dejado ver el cielo azul mediterráneo, entre que transcurre la jornada electoral. El temor por lo desconocido, ese miedo al que muchas veces he hecho referencia se confundía con la brisa fría del otoño, y por momentos ha ganado la batalla. Cada tanto debo repetirme y decírselo a otros que estas son unas elecciones PARLAMENTARIAS, no es un plebiscito, a pesar que quienes lideran la Generalidad de Cataluña, y han jurado cumplir la Constitución de España, se empeñen en mostrarnos que son unas elecciones con un fin distinto. No, no se elige el presidente de un nuevo país. Pero nos han llevado a plantearnos una y otra vez la posibilidad de ello, hablan de secesión, impulsan desde el poder la división de España y creación de un nuevo estado. Lo hacen sin dar datos reales de lo que ocurriría en ese caso hipotético, esconden que quedaría en un limbo legal, al romper con el marco establecido para con su Nación, y por ende con la Unión Europea. Mienten, mienten y mienten. Y para colmo, sólo nos hacen hablar desde hace meses de esa posible e hipotética secesión.

Las elecciones Parlamentarias definirán nuevas caras tanto en el legislativo catalán, como el ejecutivo. Pero poco se habla de lo que no ha hecho en estos años quien ha dirigido la Generalidad de Cataluña. Donde los recortes han llevado a esta CCAA de ocupar el 5ª. a un modesto 15vo. puesto en el área de sanidad. En educación introducen cifras de lengua catalana junto con el castellano o español, para mejorar los números de la selectividad. Repito, mienten y mienten. Y nos llevan a su terreno.
Debo admitir que sí, han ganado. Primero, en unas elecciones donde deberíamos evaluar lo que se ha cumplido o no para con la CCAA, estamos hablando de una especie de plebiscito que no es. Por otro lado, han ganado porque han dividido la sociedad, han fraccionado familias, amigos. Han sembrado el odio y usado la división para vencer, venden sus mentiras, donde los más pequeños, sin duda alguna son los más perjudicados en un adoctrinamiento que lleva más de 30 años, con la venia de los diferentes gobiernos de España, y el silencio cómplice del resto del Estado Español. Se han apropiado de un supuesto “derecho a decidir”, que no existe en ninguna legislatura nacional o internacional. Unos señores de dudosa moral, pero con cuentas de importancia en paraísos fiscales llaman a una secesión ilegal, señalando a quien no está con ellos.

Lo que ha venido ocurriendo me recuerda, y más de lo que me gustaría, al totalitarismo. Donde solo existe un pensamiento. Casualmente nos marcan con una estrella, quienes despliegan una bandera con ella, son los buenos, los que no, pues los malos catalanes. Tristemente me trae a la memoria reciente cuando en Venezuela por razones que no vienen al caso, y sin una solidez histórica, Hugo Chávez, sí el dictador y gran traidor, cambió la bandera, y aumentó de 7 a 8 estrellas. Me he visto en diferentes ocasiones, junto a toda la oposición contándolas en banderas de alguna enseña tricolor (venezolano), para saber si son o no son de los nuestros, tiene una de más o de menos. Estos tiempos, aquí en Cataluña me he visto revisando las banderas, tiene una estrella o no, es de los míos o de los otros.

Sí, sin duda. Han ganado. Porque ese gesto se repite en toda Cataluña. Han ganado porque esa división y odio se ha ido sembrando y diseminando como una metástasis por toda España.

El día de hoy no ha dejado indiferente a nadie. Mi hijo cada tanto viene a preguntarme si sé algo, y qué puede pasar. Está absolutamente consciente de todo, informado de la realidad, tanto que ha sido una conversación entre amigos por qué partido votan padres, abuelos, familias. Me hizo preguntas que tienen toda lógica, menos para quienes están inmersos en este adoctrinamiento terrible: “¿Qué pasará con los trabajadores, con lo cotizado a la Seguridad Social, lo pierden todo? Qué pasará con ese más del 50% que no ha votado a los secesionistas? ¿Nos va a dejar tirados el resto de España?”. No supe qué contestarle. Hoy no tengo muchas respuestas, probablemente al igual que Él esté llena de preguntas.

El resultado de esta noche ha dejado un clima enrarecido en toda Cataluña. No hay un ambiente festivo en la calle. No se escuchan petardos como cuando se obtienen victorias futbolísticas. Lo ocurrido marcará el devenir de los próximos días, los que serán clave con relación a las acciones que deba ejercer el Gobierno de España.  

Pase lo que pase, y a pesar de todo, mantengo mis principios y sigo creyendo en la democracia, apegada a la Constitución y las Leyes. Pase lo que pase, sigo creyendo en Cataluña, hoy más que nunca dentro de España, sin atisbo de duda. 


domingo, 30 de agosto de 2015

Mi respuesta a la Carta de Felipe González


Mi estimado Sr. Felipe González, 
Ud. para mí, con todo respeto, es un "viejo conocido", por aquello de ser venezolana, sabe... Lo recuerdo, siendo yo muy niña, junto a su amigo el ex presidente de mi tierra Carlos Andrés Pérez, tanto en su primer mandato, cuando Ud. pasaba largas temporadas en Venezuela, como durante inicios del segundo, cuando llegaron los "etarras" y se instalaron en ella. Cosas de la política socialdemócrata, digo. 

En todo caso no viene el tema sobre los errores y aciertos de Carlos Andrés Pérez, que tuvo de ambos, como todos, supongo. Durante su mandato entre muchos logros, nacionalizó el petróleo, se construyeron represas importantísimas para toda la región, incluyendo el Guri, puso en marcha proyectos educativos, se crea PDVSA. Pero a su vez se permitió el despilfarro y la corrupción a todos los niveles. En su segundo período de gobierno, corto, como Ud. ya conoce, intentó implantar políticas, que viéndoles en retrospectiva, sin duda hubiesen mejorado, y mucho, la vida a mediano y largo plazo en Venezuela, pero el populismo iba alcanzando todos los niveles y se dió el Caracazo. Lo demás es historia. Mi país vive en dictadura desde hace unos 16 años. 
Quiero, antes de continuar, expresarle mi gratitud ante la posición últimamente adoptada por Ud., conjuntamente a otros líderes regionales. Pero recuerde, la dictadura empezó con Hugo Chávez, no con el dictadorzuelo de poca monta y terriblemente represor de Nicolás Maduro. 

Perdone haberme desviado del tema principal, pero la tierra "tira". 

Verá Ud., es que quería escribirle porque he leído su carta. Soy una de los más de 1.700.000 millones de venezolanos quienes por diferentes razones están en el exilio o han emigrado ante la realidad de nuestro país. Y vivo en Cataluña desde hace más de 10 años. Ciertamente su carta dice unas cuantas verdades, como eso que "España no se va a romper", pero me pregunto, ¿a qué coste?, porque he visto cómo desde los diferentes gobiernos centrales han callado ante la arremetida, cada vez con mayor fuerza, de un separatismo que usa maneras de regímenes totalitarios, imponen "su verdad", a través del poder, se han "enfrentado" a la ley y nada ha ocurrido. Y ésto también ha pasado durante el gobierno socialista de ZP. No, no es nuevo. 
En mi sensación de estar adaptada y adoptada en esta Cataluña tan, pero tan española, me permito indicarle que he captado tres errores, y me permitirá señalarlos. 
Siento que Ud. generaliza un término de manera errónea. Y particularizo en el título, Ud. la dirige la carta a "los catalanes", y no, pienso que debería dirigirla a "los separatistas", que no independentistas porque Cataluña jamás ha sido colonia ni independiente. Así pues, mi estimado Sr. González, allí lo primero. Más aún cuando son muchísimo más quienes saben y se sienten tan españoles como Ud., en esta región que ha ido siendo llevada a ese precipicio llamado 27S. 
En la carta Ud. menciona "hechos diferenciales". Le repito, con todo respeto, es que he viajado por España, y no veo tantos hechos diferenciales entre las distintas regiones de esta preciosa tierra, tantos como los de otras regiones de otros países. A la vez, en la misma frase señala, "reformas pactadas". Y me pregunto, ¿estas reformas son para qué? ¿para beneficiar a quienes? ¿seguir alimentando el monstruo del secesionismo?, le recuerdo que "ese" es un como un "drac" insaciable, que una vez consigue algo va a por más, la historia en estos últimos 35 años está minado de ejemplos, sin duda Ud. los conoce mucho mejor que yo. 

Por último, no quiero terminar estas líneas, mi respetado Sr. Felipe González, sin agradecerle por su carta, como ya se habrá percatado, hoy en el mundo de las redes sociales está siendo uno de los temas más referidos, sino el que más. Y me permito agradecerla en nombre de muchos quienes ven cómo han silenciado voces disidentes en Cataluña. Pero antes de pactos, hechos diferenciales o generalizar, le repito, con todo respeto, pienso que empezaría por hacer cumplir la Constitución de 1978, creo que aún es joven, poco empleada y mal vista, cuando tiene mucho por dar de sí. 

Reciba un abrazo grande, caribeñamente, como se da en mi tierra natal. 
Carolina, una venezolana en tierras españolas.