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miércoles, 22 de junio de 2016

queda poco, Ud escoge



Estos días he estado viviendo entre 4 países desde uno solo.  Pareciera una situación propia del realismo mágico. Quizás mucho tenga que ver que provengo de ese Caribe donde nació esta “forma de vida”. Pero tal vez, lo más fuerte sea esta sensación de dejavú constante, de estar en 1998 de nuevo.
Entonces, la corrupción minaba de forma definitiva todos los niveles de Venezuela, un país con una democracia de 40 años, que había servido de soporte y ejemplo para tantos. Que había sido cobijo y lugar de acogida para más de 2,000,000 de europeos, otros tantos de los países del sur de América y de otras latitudes. Una democracia que permitía estudiar GRATIS y escalar posiciones sociales en base al esfuerzo propio. Un sistema que permitió alcanzar por vías democráticas a un grupo de “golpistas” con un mensaje falso, lleno de promesas para atrapar al elector a través del sentimiento, el voto visceral, ese que se da con la esperanza o con las ganas que todo reviente de una vez.
El detalle es que sí, reventó.

Chávez ganó las elecciones en diciembre de 1998, con una abstención del 36%. Con mucha gente de pro quienes dejaron sus esperanzas en ese grupo de hombres y mujeres que les traicionaron. Pero es que justamente eso se había fraguado unos años atrás. Desde los dos fallidos golpes de Estado ocurridos en 1992, que cobraron cientos de muertos. Personas inocentes que fueron asesinadas por quienes ahora ostentan el poder. Dos años más tarde, Hugo Chávez en La Habana “entregaba” a Venezuela.

Los Castro no dejan aguja sin cordel, y van hilvanando “su propia revolución” con paciencia. Van ganando espacios, van sorteando obstáculos mientras como una partida de ajedrez cambian peones por mejores piezas. Son los “capos” de la mafia más importante del mundo, dirigen los hilos de América Latina, y en el malecón hoy hondean las 50 estrellas.

Todo está fríamente calculado. Y lo peor, es que Europa pareciera aletargada en su propia nube irreal, a “varios metros sobre el cielo”, al que piensan asaltar. Desmereciendo su propia cultura, sus principios, su historia. Cuando ha sido grande, y lo es.

Entre que el “buenismo” se apropia de propios y extraños, ese grupo (de)formado en el Caribe, con financiamiento de Venezuela, del dinero público de los venezolanos, cambia de piel para presentarse como corderos, como socialdemócratas para alcanzar el cielo.
El resultado está a la luz de todos.

Quien crea que Venezuela siempre fue lo que ahora es, peca de ignorante. Quien crea que Cuba fue lo que la han convertido en esa genocida dictadura de más de 55 años, es un iluso, prefiere mentirse a sí mismo, prefiere cegarse ante la evidencia, porque el populismo es igual que la miseria más ruin, la que acaba con la esperanza.
Lo hemos advertido, “por activa y por pasiva”.

No, Venezuela no es Cuba… tampoco España es Venezuela, pero puede llegar a parecerse y mucho, en corto tiempo.

La mesa está servida, Ud. escoge, yo al menos, Voto pensando en España.  












viernes, 8 de enero de 2016

Podemos, esa franquicia...


La idea de ésta, y las próximas entradas, es rescatar algunos fragmentos de otros post mucho más largos, a fin que llegue el mensaje de lo vivido en otras latitudes donde el comunismo ha entrado y destruido países, llevándolos a la miseria. Es importante que sirvamos de portavoces para los ciudadanos quienes se sienten protegidos por una Unión Europea, pero que a su vez tienen a un populismo al acecho. 

Así pues, he decidido unirme a la campaña iniciada previamente por otras personas, denominada #DesmontandoAPodemos. Aquí os dejo parte de ese post, en donde se señala brevemente quiénes son y qué está detrás de esa organización antisistema. 

Han ido sembrando la idea, como una franquicia, y aquellos quienes le han comprado pretenden instalarle completamente en esta tierra. No crean que son inmunes, el caldo de cultivo está, una corrupción que campea por todas las instituciones. 
Sabemos que "el truco" está en que quien defiende esos regímenes habla como uno más del pueblo, que éste le sienta como uno de ellos que puede llegar al gobierno, "refundar" las instituciones, pasa desde el cambio de nombre, símbolos, hasta instalar un sistema que se basa en la dictadura Castrista, que no se aleja mucho del Stalinismo. Donde en determinado momento quienes han sido útiles hoy, son eliminados mañana. 
Vamos a los hechos: 
  • En ésta franquicia, a la española, las palabras cambian un poco, pero no el significado, usan "casta" por "cúpula"...no dudo que si Podemos llegara al poder,esa cúpula sería tratada con desprecio absoluto, para lo cual emplearía otra palabra, similar a aquella que nos englobó como "escuálidos" (ya tienen una, facha). Pero ojo, "si Podemos llegara al poder", lo haría por vía electoral, para luego instalar ese sistema que conlleva a desmantelar la democracia a través de ella misma. 
  • Se siembra el odio, se divide a la población, se hace ver culpables a quienes tienen aunque sea por su propio esfuerzo, porque ese dinero "debería pertenecernos a todos". 
  • Emplean aquello de hacer del pueblo el discurso que llevan, como si fuera propio, asqueados de la corrupción actual. Indican como lo más importante cambiar la constitución, hacer una constituyente para hacer una carta magna a su imagen. El programa de gobierno se basa en planteamientos ambiguos, ésto justo le daría libertad de acción para llevar a cabo "el suyo propio", ese no revelado, apenas se menciona, está entrelineas. 
  • Después de las elecciones al Parlamento Europeo el discurso (de Pablo Iglesias) fue "pero por ahora no hemos cumplidos nuestros objetivos en la urnas"; cuando Chávez fue arrestado (escondido) tras el fallido golpe militar de 1992, dijo "compañeros, por ahora los objetivos planteados no han sido cumplidos". 
  • Posteriormente, cuando juró en el PE su escaño, Iglesias textualmente dijo "prometo acatar la constitución hasta que los ciudadanos de mi país la cambien", dando por sentado el proceso constituyente. Chávez, cuando llegó a la presidencia fue, palabras más, palabras menos: "Juro sobre esta moribunda constitución...implementaré las transformaciones necesarias para una carta magna adecuada a los nuevos tiempos". 
  • Ambos grupos, los autodenominados "bolivarianos" y éstos que han "asesorado" a aquellos, mencionan en cada discurso las votaciones, como si ello fuera la panacea para resolver todos los problemas que actualmente tenemos, se basan en "no elige el que vota sino el que cuenta los votos (Stalin)". En Venezuela los cuentan con el mando desde la Cuba de los Castro... en España deseo y espero no ver que ocurriría. 
Les anexo un vídeo corto, de 2'14'', donde podrán ver al Hugo Chávez de traje y corbata, con voz pausada, perfil bajo y educado. El mensaje es terriblemente semejante al que ahora traen como "nuevos" los chavistas-españoles. 




Quiero agradecer a mis compañeros de #RED, quienes me han dado una visión distinta de la situación vivida por mi familia política, en la Cuba de los 50's-60's, la mía, cuando el CastroChavismo irrumpe en la escena política de Venezuela, arrasando con las instituciones y una democracia de 40 años, y la actual, en España. 








sábado, 2 de enero de 2016

Viaje al comunismo.




Tal vez sea que estamos moviéndonos entre esos últimos días del año e inicio de 2015 y el inicio de 2016, pero lo cierto es que no dejo de recordar ciertos hechos que se repiten en la historia reciente de los míos. Quizás sea por aquello de escuchar “no somos…” ante el peligro inminente del comunismo a las puertas de una Europa que le menosprecia. Ante el conocimiento del Narcoestado que “reina” en Hispanoamérica y que también, de a poco en la Península, a través del dominio de feudos importantes, Madrid, Barcelona, Valencia, La Coruña, con una amenaza de expansión, sin importar el precio para alcanzar el tan ansiado poder.

No puedo evitar recordar cuando mi suegra planificaba viajar a Cuba, desde la Venezuela democrática, y le ayudábamos a hacer las maletas. Recogía de casa la ropa poco usada y que con toda certeza era muchísimo más necesaria a la familia quienes vivían con serios problemas de abastecimiento de todo tipo. Así que las maletas eran por decir menos, variopintas. Estaban cargadas de medicamentos, desde los más sencillos a los más específicos. Adicionalmente jabones, champú, cremas, tintes, hasta esos regalitos especiales que iba comprando mi suegra, casi que personalizados y que guardaba con recelo.

Cuando partía a su Cuba natal, debía ingresar por normativa de aquel entonces, y hablo de tan solo unos 20 años, con el pasaporte cubano en rigor. Imposible hacerlo con el venezolano, aunque lo tenía. Al entrar, en la aduana podía ser requisada, sus maletas revisadas y podían desde dejarle pasar sin más hasta quitarle todo, incluso tenerla retenida varias horas, como ocurrió en alguna ocasión. Por lo que hasta no tener noticias de ella, teníamos el alma en un puño, en una angustia silenciosa. Saber que estaba disfrutando con su familia, nos daba una gran alegría, más el pensar que había podido entregar esos presentes tan preciados para ellos, y que tendría unos días llenándose de esa energía que solo se obtiene desde y con la gente querida.

En mi memoria guardo otros recuerdos relacionados con la Isla, como el de una amiga que fue a un curso y al ver la necesidad de la población, de no tener ni jabón de ducha, dejaba la maleta entera al personal del hotel y volvía con una mochila con apenas lo necesario, con los recuerdos de las caras sonrientes entre miradas llenas de tristeza. También tengo presente tantas y tantas personas que planificaban en silencio su partida de Cuba. Esa gran suerte de “cárcel” en pleno Caribe. Si sus planes eran detectados quedaban sin trabajo y a merced del régimen castrista que podía llevarlos a la cárcel, por traición, en el mejor de los casos, o hacerlos desaparecer, sin más.

No puedo olvidar a los presos de conciencia. Quienes por disentir, por querer un país distinto están bajo las rejas de prisiones donde los derechos humanos son mucho más que letra muerta. Las celdas de castigo tienen las dimensiones de una persona en posición fetal, con una tubería que gotea un agua de color impreciso. Aislados de todo, de la luz, de las voces, del mundo, de la vida. Como la Isla, sumida en la miseria. Y todo ello a pesar que actualmente, y con la venia del mismo Obama que permite las bombas atómicas a Irán, se ha reabierto la embajada en La Habana, sin exigir cambio alguno en la política represora del régimen Castrista.

En 1998 un golpista venezolano, Hugo Chávez, quien había recorrido el país financiado por ilusos y esa Cuba castrista, tenía la posibilidad cierta de llegar al poder de uno de los países más ricos en reservas minerales del mundo. E hizo un pacto con los viejos dictadores, los Castro, entregando en bandeja a nuestra patria. Lo que ya había mencionado previamente en su discurso en la Universidad de La Habana en 1994, dos años después de su fallido golpe.

De forma incontestable ganó las elecciones, y tomó el poder como Presidente de Venezuela en 1999. Después de rodearse de personas de pro, fue progresivamente sustituyéndoles por militares quienes habían actuado en los golpes de 1992 y por comunistas, salidos de las guerrillas financiadas desde La Habana en los años 60’s o sus descendientes.

Eliminó la producción de un país en 15 años. Acabó con toda una generación haciéndola dependientes de un Estado todo-protector. Creó las llamadas “misiones” dirigidas directa e indirectamente por los cubanos, a través de las cuales daba “al pueblo” desde una supuesta “sanidad gratuita” (dinamitando el sistema de salud y los ambulatorios desde dentro), anteponiendo supuestos médicos cubanos a los egresados de las universidades venezolanas, médicos que no lo eran, pero sí adoctrinadores del “sistema”. También implantó las misiones Sucre y Ribas para instruir, supuestamente, y obtener en tiempo record, menos de un año el bachillerato, aunque apenas hubiesen alcanzado algunos grados de la Primaria. Adicionalmente, creó la Universidad Bolivariana de Venezuela, donde se dictan carreras con nombres rimbombantes y sin empleo seguro, pero vamos, “mi hijo fue a la universidad gracias a Chávez”. No podríamos olvidar las misiones que dan sueldos a amas de casa, sin haber cotizado nunca a la seguridad social, presos, o  por cualquier motivo, becas sin mérito alguno y ordenadores llamados canaimitas.

Especial mención tiene el haber financiado a manos llenas los candidatos en diferentes países del continente americano, a fin que “asaltaran el cielo” (¿os suena?), desde México (con López Obrador), a gobiernos como el de los Kirchner, Morales, Correa u Ortega, desde dinero directo a sus cuentas, o en aquellos maletines que todos recordamos, o fundando hospitales y colegios, mientras en Venezuela se van cayendo a pedazos y no tienen ni jeringas o bisturí, menos aún medicamentos básicos o especializados. Los petrodólares han pagado bien y a tiempo, cuando el barril se encontraba a más de $100, y mantenían al mundo en un escandaloso silencio cómplice. Aunque la crisis, la inexistencia de un aparato productivo destruido por el chavismo, ha llegado ahora a su punto máximo (pero todo siempre puede ser peor), cuando ese barril apenas alcanza los $30, no nos engañemos, este sistema se ha gestado e implantado hace más de 17 años. Es decir, muchos atribuyen el descalabro de la economía venezolana al desgobierno de Nicolás Maduro, pero olvidan que todo ha sido una consecuencia de miles de medidas tomadas durante el mandato de Chávez, quien desmontó el sistema productivo venezolano.

¿Pero en qué se sustenta un régimen que tiene absolutamente desabastecido a un país entero? En el llamado Poder Popular. Y no es que “el pueblo” se instruya para así aprender a controlar a quienes son nombrados gobernantes. No. Se les dan cuotas de poder a grupos “organizados” y armados, para ir controlando desde abajo a la población. Me explico:

Si estás en la aduana del Aeropuerto Internacional de Maiquetía, puedes controlar a quien entra y sale, lo que lleva, y por supuesto a quienes lo llevan. Al estar todo sistematizado, y bajo listas (¿recuerdan la Lista Tascón?), el régimen Castro-Chavista tiene el control, conoce los movimientos de casi cada uno de los venezolanos. Así que si Usted desea salir del país, así sea por placer, entre conseguir las divisas, absolutamente controladas por el gobierno, pues está prohibido y penalizado su venta, y el atravesar la especie de “muralla humana” que son los militares de bajo rango pero con poder en la aduana, hay un duro y complicado trecho. En el mismo, pueden pasarte por máquinas de RayosX para supuestamente detectar contrabando, o “mulas”, requisarte y en ello llevarte la dignidad, o la obligación de colocarte enemas (pueden ser varios por persona), con lo que la violación está más que patentada. Mención aparte está el revisar el dinero que llevas, que te lo pueden quitar (robar), o el que traes, sin olvidar los artículos que puedes, al entrar al país y con el desabastecimiento existente, llevar a los tuyos, desde medicinas hasta artículos de higiene personal. En teoría debes declarar todo lo que ingresas a Venezuela, lo que puede ser un arma de doble filo, y en consecuencia, lo que puedas llevar (o enviar) no llegar nunca.  
Otro caso es el de las puertas de entrada y salida de los supermercados, está un personal destinado en cada punto por el régimen, a fin de controlar que quien compre artículos de la cesta básica (o los de la lista que así ellos han determinado), correspondan a los del día, es decir lunes quienes su número de documento de identidad terminan en 1 y 2, martes 3 y 4, y así sucesivamente. Y no contentos con ello, chequean al salir lo que has comprado, pudiendo requisarlo.

Esas son algunas de las cuotas del poder “otorgadas” al “Poder Popular”, ejercidas por muchos, quienes mantienen el sistema y son los que verdaderamente “mandan” en un país sin ley.

Hoy, en España, se habla en términos similares a los mencionados previamente por Hugo Chávez, desde 1998, referéndum revocatorio, fondo de emergencia social (y la ley de igual nombre), sueldo para todos… y peor, esos grupos “antisistema” apoyan sin miramientos a quienes están a favor con acabar con el país desde la secesión. Para lo que recurren, entre otras medidas, a creando una historia propia, ajustada a sus conveniencias, no tenemos más que irnos a la lógica polémica suscitada por el cambio de los nombres de las calles de Madrid.

El peligro siempre está allí, al acecho. Está pendiente del menor descuido de los justos. Pero como siempre digo, los cambios no vienen de la mayoría, y menos aún quien se apropia de una supuestamente “mayoría social” basada en el adoctrinamiento. Los cambios vienen desde la verdad, y de quienes a pesar de todo se empeñan en defenderle e ir en contrasentido.  


jueves, 2 de julio de 2015

Mis recuerdos del CORRALITO

En septiembre de 2001 fui a un curso de 2 meses en la Argentina, apoyado y financiado por la Agencia Internacional de Cooperación Japonesa, JICA, a través de unas becas a las que teníamos que "aplicar" para unas pocas plazas en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), capital de la Provincia de Buenos Aires, a unos 60 km al sur de Buenos Aires capital. Iba con toda la curiosidad de llegar a un país que no conocía, con ese ímpetu propio del caribeño en el inicio de una lluviosa primavera austral. Conocí gente encantadora de diferentes partes de Hispanoamérica, y mis queridos argentinos quienes no pudieron ser mejores. Nos ofrecían sus conocimientos a cambio de ir "sembrándolos", fomentar investigaciones e impartir cursos similares en diferentes países, para lo que debíamos contactar con el gobierno japonés, quien al final de todo era el que otorgaba las becas.
Este excelente sistema tenía varios años en Argentina y también en Chile, con diferentes resultados. Ambos países se beneficiaban con equipos y formación de su personal, lo que a la vez "pagaban" organizando y dictando estos cursos de "formación" a los profesionales de la Medicina Veterinaria en diferentes áreas de su especialidad.

Tenía la referencia de una Argentina de la época de la dictadura, cuando llegaron desde ese país al mío para hacerlo propio. Entre los 70's y los 80's. Una referencia similar a la de Chile, repito, con diferentes resultados.
Me encontré con un personal con una formación increíble, pero lo más importante, con una calidad humana incomparable. A su vez conocí ese hermoso país a través de sus ojos y del de toda esas personas con las que iba interactuando. Quienes luchaban en plena crisis, cuando se había establecido una falsa paridad dólar:peso. A los extranjeros se nos permitía cambiar hasta $400 por semana, y se recibía siempre una cantidad inferior a la debida.
Me sorprendió un país lleno de edificios hermosos, muchos impresionantes, los públicos no tenían dinero para mantenerlos. En particular, en la UNLP sus edificaciones presentaban filtraciones, pintura, falta de mantenimiento por un presupuesto incompleto, que apenas alcanzaba para una nómina que iba en detrimento, no había inflación sino deflación, los profesores universitarios veían como mes tras mes su sueldo disminuía de igual forma que el de la mayoría de los "empleados públicos. Allí se encontraban esos equipos financiados por el JICA y lo más importante, ese potencial humano, extraordinariamente formado aplicando a medias o en un pequeño porcentaje todo el conocimiento y las ganas de generarlo.
Comparaba la situación con mi universidad, la Universidad Central de Venezuela (UCV), donde habíamos empezado a tener importantes faltas en el presupuesto universitario, pero al ser "patrimonio de la UNESCO" parecía que sería intocable en el tiempo, una creencia que se ha caído como trozos, tal y como se ha destruido cada parte de Venezuela. Habíamos empezado a sentir el yugo de una dictadura militar que apenas asomaba el rostro.

Entonces, en esa Argentina que había conocido pasó lo impensable, el CORRALITO.
La crisis era terrible, tenía dos días de haber vuelto a Venezuela cuando llegaron las noticias de una Argentina envuelta en uno de sus momentos más terribles de su época democrática. Su gente, una gruesa clase media, con un alto porcentaje que tenía una alta cualificación y formación universitaria, esos ciudadanos, los de a pie era la más afectada.
Se desconoce cuántos suicidios ocurrieron, cuánta gente fue a la bancarrota, cuántos enfermaron para morir de tristeza y de mengua. Cuántos huyeron buscando un futuro mejor con una maleta con tres mudas, mucho miedo, dudas y a su vez expectativa, maletas cargadas de esperanza, para recomenzar lejos de su querida patria, de su casa, de los suyos. De nuevo Argentina se enfrentaba a un exilio vivido tan sólo 20-30 años atrás.

Contrapuesto a toda esa política vivida al este de la zona más austral de Los Andes, empezaba a repuntar un Chile hacia lo que es actualmente. Un país pujante, con gente en extremo trabajadora, que conoce de muy cerca las necesidades más grandes, las injusticias más terribles. El precio de su democracia actual es enorme y está teñido de sangre. Eso lo saben. Y quienes creen (realmente) en los derechos sociales luchan día a día por una educación y salud pública de calidad, sí, pero al oeste de esa misma cordillera, donde todo ocurre distinto. El JICA sigue "invirtiendo" en Chile, en sus universidades y en la investigación que allí se genera, no así en Argentina. Dos planteamientos partiendo de realidades similares para llegar a un día de hoy absolutamente contrapuesto.
¿Políticas económicas?, quizás. ¿Madurez de un pueblo?, tal vez.
Algo que es tan digno de estudio como toda la situación de Latino América


Hoy la palabra CORRALITO se repite en la vieja Europa, donde nos creemos intocables por una UE que en teoría nos "ampara". Vivimos un CORRALITO al que sentimos muy cerca, el aliento del ogro nos llega junto a la fetidez de la corrupción que ha minado instituciones mientras de nuevo, los ciudadanos de a pie son otra vez los más afectados.
Grecia ha tenido gobiernos quienes han planteado políticas que no les han favorecido para fomentar la inversión, el empleo, el crecimiento económico, la producción, la productividad. Cansados de esperar por cambios ese pueblo optó por creer en encantadores de serpientes, han depositado en ellos sus esperanzas, algo mucho más fuerte que el optimismo porque implica una fe basada en el tiempo. Quienes han llegado, sabiendo los grandes y graves fallos de los gobiernos anteriores, exigiendo a sus socios europeos más y mejor financiación. Reclaman les concedan todos sus requerimientos a cambio de esa misma fe que han depositado en ellos sus votantes griegos. Demandan a todos los millones de europeos que la UE representa lo que desean para ese porcentaje de Europa, creer erróneamente, que el populismo les llevará a mejores fines.

Me planteo preguntas que tal vez otros también se hagan, ¿cómo pedir, por ejemplo, a los portugueses que tanto han sacrificado más y mejor financiación para un país que no ha hecho lo mismo que ellos?, ¿cómo pedir a los españoles que olviden el dinero supuestamente "invertido" según las palabras de ZP, con relación a los millones entregados a Grecia?, ¿cómo pedir a los socios europeos que crean en políticas populistas que a todas luces no buscan la creación de empleo y mejorar la productividad?

La palabra CORRALITO se repite y con ella la tragedia de millones de personas. Pero también el riesgo de una Europa que necesita sus bases inamovibles, enfrentarse con firmeza a sus fantasmas y a un populismo que crece peligrosamente, sabiendo que es la ruta segura a la miseria.
Mientras esa misma Europa conoce que Rusia avanza, y que estos días está a la espera, "de guardia".





domingo, 30 de noviembre de 2014

El comunismo y la ruta a la miseria...

Recuerdo que a inicios de año, quise hacer para mí una pequeña evaluación de los eventos. Una reflexión que quise ponerle en blanco y negro, para intentar ver en perspectiva todo cuanto nos ocurría. Todo aquello que había sacudido nuestro presente, un año que ya presagiaba meses llenos de conflictos.

En aquella ocasión, cuando escribía ocurrió aquel hecho que horrorizó a muchos: la reunión de terroristas, porque no existen "ex" como han pretendido vendérnoslo... han sido, son y serán. Pero ante ellos hubo algo que nos devolvió un aliento de esperanza, un periodista sin más armas que sus preguntas, ante más de 300 asesinatos sobre una mesa, Cake Minuesa nos mostró “El Poder de Uno”, nos recordó que debemos reaccionar, asumir el protagonismo de nuestra propia historia, ser esa la ciudadanía activa que se nos exige. 

Quiero recordar aquello antes de volver a poner en blanco y negro un poco de todo cuánto hemos vivido durante todo lo largo de éste año. 
Semana a semana e incluso día a día nos sorprenden hechos de corrupción. Donde quienes ostentan el poder han "olvidado" que son nuestros empleados. Han actuado como ladrones de cuello blanco, llevándose el dinero de todos a esos llamados "paraísos fiscales". Pocos empiezan a circular camino de la prisión, algunos esperan juicio, pero lo que más asquea es la prepotencia con la que muchos veranean o tranquilamente asisten a actos ilegales, con sonrisa en el rostro, bajo la mirada atónita de los ciudadanos y la estupidez de otros quienes buscan una instantánea con líderes de pies de barros.


Pero pienso que el punto va mucho más allá que el mero hecho, de por sí muy grave, que todos estos actos se hayan abierto como una caja de Pandora en plena crisis económica y de valores. Ésto responde a un problema social, donde en mayor o menor medida somos un reflejo de cuanto ocurre, a todos los niveles. Y debemos asumirlo. 

Soy de esas quienes confían en que las crisis son, como bien dicen algunas definiciones, sinónimo de "oportunidad". Aunque también se nos plantea como un momento de fragilidad personal y social, donde debemos discernir entre los cantos de sirena, entre lo fácil, ese populismo que nos permite quitarnos la culpa de todo cuanto ocurre, para endosársela a otros, un camino que podría llevarnos a la nada. Entre tanto, está ese otro en el cual, si queremos obtener frutos, exige de nosotros grandes inversiones y esfuerzos. 

Me encuentro que cuando intento explicar las conexiones de éste populismo con regímenes dictatoriales y a lo que se puede llegar con ello, la respuesta que obtengo es aquello que "no somos Venezuela". Quizás sea por tomar distancia de la actualidad de un país que no es lo que fue. De seguidas tienen mi respuesta, una y mil veces, es que no quiero que lo sea. 
Quiero explicar que para muchos fue más fácil tomar un camino en el que la dádiva se convirtió en costumbre, y no se hizo aquello que decía el gran Arturo Úslar Pietri, "sembrar el petróleo". Eso era invertir lo que se recibía por el oro negro en educación, en sembrar valores, en crear y mantener un aparato productivo, y sobre todo enseñar que lo que se obtiene sea producto de un esfuerzo, que implique un premio diario, donde la moralidad sea el norte. Ese justamente no es el camino sencillo, llano, recto. Ese camino implica curvas, tropiezos, caer para aprender a levantarse. 

Es importante aprender de los errores, nosotros, los venezolanos, y estoy plenamente consciente, cometimos muchísimos, y aun día tras día... actualmente es como un camino sin fin, una caída en el infinito, hasta que en conjunto, espero que en algún momento decidamos decir "hasta aquí". 
Pero que no se nos olvide algo, ningún cambio se inicia con la concurrencia de la mayoría, sino que se empieza con ese llamado "Poder de Uno".

Tengo diez años viviendo en una España, a la que he asumido como mi segundo hogar, mi otro país. Veo como en cada uno de los puntos de éste país nos sentimos defraudados por un sistema que no funciona. Pero hemos de ser listos, mucho más que aquellos que han optado por caminos que conllevan a un populismo que solo conduce al fracaso como sociedad y a la ruina de un país. Ahora, ¿nos hemos detenido a pensar en nuestra responsabilidad sobre todo ello? 


Si no lo hacemos, no tomamos consciencia personal y social, fácilmente podemos caer en las garras de aquellos quienes no son de nueva factura, quienes se muestran como corderos inculpando a otros, cuando ya traen un historial nada claro. 
Si observamos bien, si leemos más allá de lo que quieren mostrar, si buscamos lo que realmente son, hemos de desecharlos de inmediato. No puede nadie, con ideas de otras partes, donde se vive en la miseria, donde los DDHH son un papel mojado, venirnos a decir el qué, cuando no saben el cómo. 

Diez años, desde su inicio viendo actuar al MBR200, quien cambió sus siglas a PSUV, financiando una "franquicia" del Castro-Chavismo por el mundo entero... en particular en España a través primero de Monedero, quien fue "veedor" de un referendum que perdió Hugo Chávez, pero no convenía al sistema internacional que ello ocurriera. Los petrodólares se necesitaban para financiar mucho. Y lo han hecho. Esto ha sido probado y publicado por revistas expertas en estadística. Explicaron cómo se llegó a dar unos valores que no eran reales, con apoyo de una pseudo-oposición que daba constantemente oxígeno a la tiranía. 

Los círculos bolivarianos nacieron en 2002, y a través de ellos se ha ido calando en diferentes partes del mundo. No somos ajenos a ello, no somos inmunes. 
Hay tantos asuntos, que probablemente no creerían todo cuánto ha ocurrido. Y sobretodo, el por qué de todo ello. 

Se conoce que el gobierno venezolano empezó a tener vínculos con Irán a través del gobernador del Estado Aragua, Taker El Aissami. Todo dirigido y orquestado desde Cuba, quien ha tenido a su vez vínculos con la FARC, esto puesto en evidencia a lo largo de los años. De forma particular y recientemente, en la condición sine qua non de éstos terroristas de pactar "la paz" con Colombia desde La Habana (sin dejar de secuestrar o asesinar en la propia Colombia o Venezuela).  

Es interesante recordar que Santos, actual presidente de Colombia, fue el ministro de defensa de Uribe. Le traiciona una vez alcanza el poder, se ubica del lado de Chávez a quien le llama como su "nuevo mejor amigo..." 
Las FARC, junto con ETA tienen cuarteles en Venezuela, ésto es un secreto a voces. Y también que trabajan de forma conjunta. 




Durante este mes que culmina, ha sido noticia que Cuba ha cedido bases en el Golfo de México a Rusia, la misma que ha entrado con fuerza a Europa a través de Crimea. No hay puntada sin hilo. 

Ahora, si pensamos un poco y conocemos la conexión Monedero-Iglesias con Venezuela, además de ello, de éstos también con Irán. ¿Quién nos garantiza que esa relación también no se quiera establecer con España? 
Porque no debemos olvidar que se justifica ese lazo, ese nexo con Irán...las pruebas existen. ¿Qué hacemos? Las negamos como los nexos con un pasado comunista, con un pasado relacionado con haber pertenecido a Izquierda Unida, con una relación personal, política y comercial con Venezuela, Cuba, Ecuador, Nicaragua, Bolivia, Argentina, Irán... 
Quien nos puede garantizar que Rusia también no sea partícipe de esta partida de ajedrez. 

Las pruebas están al alcance de todos, este mundo del 2.0 nos permite revisarles. No nos neguemos a lo evidente. 



Y sí, les hablo sobre el Comunismo, ese que Podemos nos muestra en cada frase, en cada gesto, en cada acción, en cada palabra. No debemos quedarnos en el discurso. Sería traicionar lo que somos, y aun más, traicionar una patria a la que nos debemos. Una patria que no tiene por qué seguir lo que otros dicen que debemos hacer. Ésta, mi segunda patria nació como "la mía", llena de líderes, de una historia que hemos olvidado, porque un presente absurdo nos llena el día a día, nos mantiene preocupados, en lugar de recordar lo grande que hemos sido y el esfuerzo que ello supone. 
No "podemos" aprobar que el fin justifique los medios, que se use el dinero y las vías que ofrecen países con regímenes totalitarios, para alcanzar el poder, porque "la política es así". Eso es populismo y politiquería de la peor. No "podemos" exigir derechos pisoteando los de otros. Es absolutamente inmoral...si lo hacemos, ¿qué le responderíamos a nuestros hijos mañana?, ¿qué lección le estamos dando?. 

Ahora Podemos recurre a suavizar las formas, para llegar a ese grueso de población que duda ante las posibilidades, ante tomar la vía correcta, el camino a seguir para salir de ésta crisis. 
Nos plantean, entre otros puntos: 
-aumentar la cotización de la Seguridad Social de los Autónomos
-aumentar el sueldo mínimo 
-poner un tope al sueldo máximo
-disminuir la jornada laboral a 35 horas  
-jubilación a los 60 años 
¿Qué puede implicar ésto? Las PYMES serían las más afectadas, teniendo que pagar más, obligando a cerrar, conllevando sin lugar a dudas, a aumentar el paro, aumentando aún más la crisis económica que vivimos.  
No debemos olvidar que uno de los autores de éstas propuestas también fue asesor del gobierno venezolano. Tampoco que el autor principal de ese desastre económico durante 14 años, ha sido Hugo Chávez junto a los Castro, Maduro solo remata la faena. 

Pero volvamos a las propuestas de Podemos, porque no terminan en ello:
-nacionalización de sectores estratégicos
-renta básica universal 
-aumentar los empleados públicos 
-la incompatibilidad de España con Europa 
¿Cuáles serían las consecuencias? ¿De dónde saldría el dinero para asumir este coste? Obviamente los impuestos y una inflación galopante, como ocurre en América Latina. 
Pero esa incompatibilidad con Europa, ¿qué implica?, salir del Euro, salir de la UE. 
Ésto ha sido discutido con la posibilidad de una Cataluña fuera de España, y de las consecuencias reales de un desastre económico de grandes dimensiones. Lo mismo, o peor sería para toda España. 

Todo cuanto pasa no ocurre porque sí, hay hechos previos y tienen consecuencias. Muy probablemente todo cuanto nos ocurre sea conveniente para despertar nuestra conciencia y para hacernos conscientes, reaccionar pro-activamente, preguntar, ser incisivos, revisar, estudiar, exigir nuestros derechos siempre y cuando hayamos cumplido con nuestros deberes como ciudadanos y como sociedad. 

Es complicado aprender sobre la experiencia de otros, porque primero nos negamos ante la similitud de hechos previos, luego ante la sola posibilidad que ello nos ocurra, que se repita. Pero no nos ceguemos ante lo evidente. 

No es que sea optimista por naturaleza, es que tengo esperanza y absoluta confianza en que es posible retomar el camino. Sin duda por cada herida quedarán cicatrices, que son importantes sentir para recordar lo que no se debe repetir. Estoy absolutamente segura que aun hay futuro en ésta mi segunda patria. 




domingo, 2 de noviembre de 2014

La verdad toda, aquí pocos engaños.

En éstos días, en este mundo 2.0, donde impera cualquier clase de opiniones, hubo alguien quien me llamó "casta", por advertir sobre lo que nos ha pasado en sólo 15 años a los venezolanos. En mi patria nos han llamado "cúpula podrida", fue el término que usó Chávez para mencionar en forma despectiva a quienes pensaban distinto. 

Anteriormente, en otros artículos he mencionado aquello de "nos somos iguales", lo que de manera prepotente y necia le dijeron muchos a los cubanos cuando advertían a su vez sobre la desgracia de la llamada "Revolución bonita". Muchos fuimos insultados por ello, repito, nos llamaron ignorantes por disentir, posteriormente nos han dado la razón. Chávez llegó con un discurso diferente. Al inicio mintió, pero pronto planteó lo que quería hacer, y lo hizo. 


Hugo Chávez, entrevista 1998 a CNN. 

En Venezuela existe un régimen dictatorial, donde se hace lo que dicen los Castro con su mando a distancia. Donde al que piensa distinto y es capaz de decirlo puede ser exiliado, preso o sencillamente "desaparece" en el peor de los casos.
Estas son realidades, nadie me puede decir que no ocurre. Existen los presos políticos, son callados, maltratados... 
Simonovis y López son solo dos nombres, hay muchos, si les buscan, leen, revisan, pueden contar que son más de 100 venezolanos presos (aproximadamente): http://grupovenezuelareporta.blogspot.com.es/2014/10/la-lista-aproximada-de-presos-politicos.html?spref=tw&m=1

Venezuela, como Cuba, en su momento no eran lo que son hoy en día. Sí, había una corrupción que se extendió por todos los niveles de cada uno de sus estados, y el "pueblo" reaccionó creyendo en encantadores de serpientes, unos que decían lo que se quería escuchar. Pero ojo, estos encantadores ahora tienen abultadas cuentas en los llamados paraísos fiscales, la verdad toda, aquí pocos engaños. 
Entonces, esto de igualdad para todos, ¿es sólo para algunos?, para el "pueblo" claro, igualar hacia abajo. ¿Qué tal si les tratamos como ciudadanos?. NO, en estos regímenes ésto no está planteado porque entonces pasarían a pensar, a opinar, a disentir, a dialogar planteando otras opciones, allí, donde se dice lo que piensa el que manda, justo "eso" no está permitido.

Hoy Venezuela vive los días más aciagos de su historia desde 1810. Nunca nadie pensó que pudiéramos llegar a tanto, a la miseria de hasta tener dinero en los bolsillos y suplicar por un medicamento, o un producto de primera necesidad. 

Sólo por mencionar un poco de nuestra historia: 
Fuimos un país productor de café, uno de los de mayor calidad del mundo. No se competía en cantidad, no existe el terreno suficiente para ello. Productores del mejor cacao del mundo, dicho por los Suizos y Belgas, desde Chuao, esa pequeña región costera en el centro del país, frente al hermoso mar Caribe. Tenemos un estado que se llamó el "granero de Venezuela", Portuguesa; también una raza propia de ganado, la "Carora", obra de lo que llamaríamos ahora emprendedores. Contábamos con las mejores universidades públicas, siempre públicas, sin desmerecer las privadas. La empresa petrolera, PDVSA, era capaz de competir en calidad de sus profesionales y en su producción. Fuimos los impulsores y creadores de la OPEP, de la mano de Juan Pablo Pérez Alfonso. Nuestro Humberto Fernández Morán fue el creador de la cuchilla de diamante, fundador de la crimicroscopía entre otras muchas cosas de importancia para la ciencia y para la vida cotidiana... Hemos tenido a intelectuales impresionantes, solo mencionar a Miguel Otero Silva, Andrés Eloy Blanco, Rómulo Gallegos, dos enormes mujeres Lya Imber y Sofía Imber entre otros. 

Pero quiero detenerme en Arturo Uslar Pietri, quien mencionó aquellas palabras de "sembrar el petróleo". No lo hicimos, quizás deberíamos entonar un enorme y rotundo "mea culpa", de haberlo hecho no tendríamos un pueblo conducido cual corderos a la miseria, sino ciudadanos, quienes aunque existen, son pocos, y van andando en contrasentido. Pero están, tengo la absoluta certeza que están.


Ahora tenemos un país en quiebra, destruido, y no solo hablo de producción, productividad, esas son palabras perdidas en nuestra historia reciente... (desde 1999 a 2007 se redujo el parque industrial a un 37%). 
Es en lo moral, esa sensación de impotencia, de destrucción de la "esperanza de un país mejor", de sembrar la miseria moral cuando se ha adoctrinado a un pueblo creyendo que con dádivas, sueldos "regalados", becas sin hacer nada por ello, creando "analfabetas funcionales", con eso han creado un "monstruo" que no sabe sus derechos, no son ciudadanos. 
Cuando leo "opiniones" de personas externas, tengo la sensación que para ellos aquella Venezuela de 7 estrellas no existió, que aunque el petróleo fue nacionalizado desde los 70s, pareciera que todo se hubiese reinventado a partir de esa era "Castro-Chavista". 

Lo que hoy vive España no me es ajeno. Este dejavú constante, día a día es algo que nos tiene consternados a todos los venezolanos que tomamos esta tierra como nuestra segunda patria. Quienes llevamos tiempo en ella hemos sido testigos de diferentes eventos que han ido ocurriendo, de charlas financiadas por el primero MBR200, ahora PSUV, el partido de gobierno... eventos a los que asistía esa izquierda "de vino y caviar", que viva la revolución pero lejos de mi casa, esa que viajaba en primer clase financiada por el dinero de los venezolanos. 


Han ido sembrando la idea, como una franquicia, y aquellos quienes le han comprado pretenden instalarle completamente en esta tierra. No crean que son inmunes, el caldo de cultivo está, una corrupción que campea por todas las instituciones. 
Sabemos que "el truco" está en que quien defiende esos regímenes habla como uno más del pueblo, que éste le sienta como uno de ellos que puede llegar al gobierno, "refundar" las instituciones, pasa desde el cambio de nombre, símbolos, hasta instalar un sistema que se basa en la dictadura Castrista, que no se aleja mucho del Stalinismo. Donde en determinado momento quienes han sido útiles hoy, son eliminados mañana. 
Vamos a los hechos: 
  • En ésta franquicia, a la española, las palabras cambian un poco, pero no el significado, usan "casta" por "cúpula"...no dudo que si Podemos llegara al poder,esa cúpula sería tratada con desprecio absoluto, para lo cual emplearía otra palabra, similar a aquella que nos englobó como "escuálidos". Pero ojo, "si Podemos llegara al poder", lo haría por vía electoral, para luego instalar ese sistema que conlleva a desmantelar la democracia a través de ella misma. 
  • Se siembra el odio, se divide a la población, se hace ver culpables a quienes tienen aunque sea por su propio esfuerzo, porque ese dinero "debería pertenecernos a todos". 
  • Emplean aquello de hacer del pueblo el discurso que llevan, como si fuera propio, asqueados de la corrupción actual. Indican como lo más importante cambiar la constitución, hacer una constituyente para hacer una carta magna a su imagen. El programa de gobierno se basa en planteamientos ambiguos, ésto justo le daría libertad de acción para llevar a cabo "el suyo propio", ese no revelado, apenas se menciona, está entrelineas. 
  • Después de las elecciones al Parlamento Europeo el discurso fue "pero por ahora no hemos cumplidos nuestros objetivos en la urnas"; cuando Chávez fue arrestado (escondido) tras el fallido golpe militar de 1992, dijo "compañeros, por ahora los objetivos planteados no han sido cumplidos". 
  • Posteriormente, cuando juró en el PE su escaño, Iglesias textualmente dijo "prometo acatar la constitución hasta que los ciudadanos de mi país la cambien", dando por sentado el proceso constituyente. Chávez, cuando llegó a la presidencia fue, palabras más, palabras menos: "Juro sobre esta moribunda constitución...implementaré las transformaciones necesarias para una carta magna adecuada a los nuevos tiempos". 
  • Ambos grupos, los autodenominados "bolivarianos" y éstos que han "asesorado" a aquellos, mencionan en cada discurso las votaciones, como si ello fuera la panacea para resolver todos los problemas que actualmente tenemos, se basan en "no elige el que vota sino el que cuenta los votos (Stalin)". En Venezuela los cuentan con el mando desde la Cuba de los Castro... en España deseo y espero no ver que ocurriría. 
Como les dije antes, la verdad toda, aquí pocos engaños.

Pero hay alternativas, sé que las hay. Están quienes muestran un camino distinto, nada fácil, pero mucho más seguro hacia una democracia donde estemos todos.
Nada mejor que oír lo que queremos escuchar, donde los culpables son otros y no tener que asumir que nosotros también formamos parte del problema. 
Tenemos que conocer nuestros fallos, que nuestros mecanismos de control no han funcionado. Pero aún estamos a tiempo. Y si nos revisamos internamente, si evaluamos lo que realmente dicta nuestra consciencia sabremos el camino que hemos de tomar. 
Si, es complejo, lleno de piedras, curvas, esfuerzo, pero que se entienda, para ser mejores debe haber un esfuerzo personal y colectivo. Y ese discurso no es el que quisiéramos comprar, porque implica sacrificios. 
Ese discurso no está en los medios, porque vende menos... pero está, no lo desechemos ni dejemos de seguirle. Es el de verdad. 

Estoy segura que muchos como yo queremos un país donde los ciudadanos conozcan sus derechos y sus deberes, donde los políticos y quienes ejerzan cargos de gobierno entiendan que son nuestros empleados, y que deben rendir cuentas por ello. 

Yo quiero un país normal. Es complicado pero no imposible... Un país donde deba respetar la opinión del otro, y más aun, le defienda como nadie, porque también se ha de respetar la mía. Ese país puede existir, y no dudemos que esta España puede serlo. 

Ahora mismo la pregunta va andando de mesa en mesa, la pelota está en nuestro campo. Tiene un coste, pero también frutos a mediano y largo plazo, los más dulces, un país de verdad... Entonces, ¿qué elegimos? ser pueblo o ciudadanos... 
Creo que estamos más que claros, somos nosotros quienes decidimos nuestro futuro.