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lunes, 12 de octubre de 2015

Octubre, mes de encuentros



Existen meses plagados de fechas que viajan de mi aquende al allende. Quienes tomamos la decisión, obligados por las circunstancias políticas, económicas, sociales o las que sean, de salir de nuestra tierra, quedamos siempre con un duelo eterno. Como si lastimara tener y mantener ese cordón umbilical con lo nuestro. Detrás de cada uno de nosotros hay mil historias, unas más complejas que otras, pero todas con familias que quedan entre dos partes, con kilómetros de distancias, con recuerdos llenos de aguas de colores, atardeceres cobrizos, olor a mango o a montaña fresca. Sin duda, quienes nacimos en el trópico, que viaja desde el Caribe a los Andes, o desde la Orinoquia al Catatumbo, estamos marcados por el realismo mágico del mestizaje. Pero también, por la historia de una migración inédita por insólita, por absurda, en un país que tenía todo para ser enorme, que empezó a andar por esa senda, pero que desvió su ruta para entrar en el totalitarismo más atroz, en la miseria más profunda, las horas más aciagas de su historia republicana.

Por fortuna, y gracias a Dios, este octubre en casa estaremos rodeados de parte importante de esos quereres. Mis hermanas llegan casi que por sorpresa para pasar unas semanas entre cariño, abrazos y cafés con conversas. Y sin duda, esas fotos que tanto hacen falta, para luego verlas con la añoranza y las morriñas que siempre da tener la vida en una maleta.

El mes de octubre es un mes dulce, con fechas bonitas para celebrar. Cumpleaños, santos, aniversarios. Del mismo modo, un mes con un halo de tristeza, hace cinco años nos tocó despedir a mi padre, para tenerle con nosotros de forma distinta, pintando atardeceres… pero este año en particular queda en mi memoria la imagen de mis suegros, debiendo hacer maletas para partir después de 54 años en su tierra de acogida, su Venezuela, tomar otros caminos en el invierno de sus vidas, en pleno otoño, dos maletas y los recuerdos.

Vuelvo a las fotos, y recuerdo las que están en casa de mi suegra. Las que pudo rescatar años más tarde de su matrimonio en su Cuba natal. Esa isla preciosa que se ha convertido en una suerte de cárcel en pleno Caribe. Su belleza frente al régimen que la gobierna desde finales de los 50’s es como una cachetada a su propia historia. La que está ligada ineludiblemente a España, a la que perteneció hasta 1898.

Sin duda alguna, ese régimen totalitario, populista y comunista, que rige los destinos de Venezuela desde 1999, está conectado íntimamente con la dictadura castrista. Algo que vimos muchos, advertimos y por lo que se nos tildó de “ignorantes”. Lastimosamente, para todos nosotros, el tiempo nos ha dado la razón. La relación entre Hugo Chávez y Fidel Castro se había establecido entre diversas reuniones en la Isla antes de 1998, fecha en la que Chávez da un acalorado discurso en la Universidad de La Habana apoyando el régimen castrista.

Posteriormente, como muchos conocen, otorga una entrevista al periodista Jorge Ramos, donde niega su vinculación con La Habana, afirma el apoyo a la propiedad privada, a la no re-elección, y entre otras cosas, al apoyo a la democracia en su esencia. Todo ello fue traicionado, casi que letra a letra. Ese régimen que se instalaba progresiva y decididamente en Venezuela estaba pactado previamente, cada gesto, hecho, premeditado. Y más, contó con la ayuda, el soporte de un grupo de “expertos” llegados allende los mares. Unos españoles, comandados por Juan Carlos Monedero, quien llegó con el Referéndum Revocatorio de 2004, instalándose en el Palacio Presidencial por más de 6 años…se referían a Chávez como el nuevo Bolívar, le llaman “Comandante Supremo”. Alaban un régimen que estos últimos dos años ha mostrado su peor cara, bajo un dictadorzuelo de poca monta pero terriblemente despótico, con la censura al máximo, el asesinato constante, la tortura incluso a menores de edad. La represión brutal ante la protesta por un sistema que no funciona, que tiene a un país supuestamente rico sumido en la miseria, una nación que se auto abastecía en mucho, que recibió a tantos que huían de las dictaduras más terribles en ambos lados del Atlántico, pero que hoy olvidan que tienen coterráneos sufriendo las calamidades en ese trópico, en medio del Caribe. Esos que alaban ese régimen sanguinario y genocida, que atenta día a día contra los DDHH, los defienden a ultranza en éste, el suyo, continuando con aquello del “doble discurso”.

Esto que narro ha sido probado por diferentes medios y vías, la última donde se expone cómo desde el régimen Castro-Chavista se infiltró el movimiento 15M desde su inicio, con los fines que muchos conocemos, llegar al poder por vías democráticas para instalar una dictadura. Todo, todo tiene una siniestra relación con los viejos Castro. Son los “capos”, quienes han ido manejando los hilos de cuanto ha venido ocurriendo, mientras Venezuela financiaba con el dinero de los venezolanos sus planes.

Paralelamente se han desarrollado reuniones para la “paz sin paz” en Colombia por parte de la FARC y el gobierno Colombiano, bajo la atenta mirada de los Castro. No podemos olvidar a su vez, la relación que se probó entre Chávez y las FARC, a través de las computadoras encontradas por el gobiernos colombiano en territorio fronterizo con Ecuador, cuando Uribe era presidente. Tampoco que muchos “cuarteles” de esta banda terrorista desde hace años se han mudado a Venezuela.

Se conoce de la íntima “asociación” entre la banda terrorista ETA y las FARC. El entrenamiento conjunto en tierras venezolanas. Mientras salen a la luz “detalles” sobre Podemos, sus nexos con el régimen Castro-Chavista, entre que exige la liberación de algunos terroristas y justifica sus acciones, llamándoles "presos políticos", llamando paralelamente a Leopoldo López golpista.

Quizás, el lector pueda pensar que cada párrafo que escribo, cada línea no tiene ilación. Que “tiro” ideas o que salto entre hechos y el tiempo. Pero es que hay mucho más. Los hechos se suceden a tal velocidad, que en ocasiones no nos permiten distinguir todo cuanto ocurre a nuestro alrededor. Incluso ahora, a la luz de los acontecimientos actuales. Podríamos creer que esta España tan europea no está relacionada con lo que ocurre en la América “revolucionaria” y convulsa.

El comunismo, esa forma perversa de totalitarismo usa el adoctrinamiento para sus fines. Obtener un pueblo adocenado para imponer sus propias leyes, llevando a la miseria a los países. Una historia una y mil veces repetida. Pero pareciera que no podemos aprender en la experiencia ajena. Ahora que les vemos actuando desde el poder, vemos cómo el peligro nos toca a la puerta.

La historia está llena de “encantadores de serpientes” y creer en ellos tiene consecuencias nefastas. Nos venden oro cuando lo que realmente hay detrás es baratija y miseria. Pero tampoco debemos menospreciar la inteligencia y astucia de nadie.

Si nos percatamos, mucha de esa historia, al menos en mi tierra ha sido cambiada, nombres, fechas, protagonistas. Han sido “expropiadas” de la mente y el recuerdo del venezolano común, el 12 de octubre, el Descubrimiento de América, no ha estado exento de ello. El totalitarismo y sus formas. Desde la llegada de Hugo Chávez al poder eliminaron su nombre original por un absurdo exento de significado real con relación a los acontecimientos de la época, porque no hubo tal “Resistencia Indígena”, no en la mayoría de las que posteriormente fueron Colonias Españolas. Pero usan el lenguaje, crean “su propia historia” sin fundamento real, y se les permite.

Si pensamos fríamente, esto también pudiera estar ocurriendo de alguna manera en este aquende en donde he elegido vivir, en esta Península cada día más asqueada de la corrupción que alcanza todos los niveles. Los métodos de los regímenes totalitarios se repiten, se cuestionan fechas, se modifican hechos, se “desechan” personajes históricos, actos y acciones importantes para la vida de una España que ha sido grande, enorme y tiene muchas razones por la que estar orgullosa de lo que hoy es.

Definitivamente la corrupción es esa llave que puede trastocar la ruta democrática y el desarrollo de un país. Estamos rodeados de esos tristes ejemplos, cuando los “encantadores de serpientes” toman el mando. Por ello creo importante preservar en la memoria colectiva que España tuvo un papel protagónico por siglos, y podría volver a tenerla.

Pienso que es pertinente recordarlo hoy, cuando pueden leer estas líneas y celebramos una de las mayores hazañas de la historia de la humanidad, sí, con su nombre que encierra tanto significado, el Descubrimiento de América. Tres pequeños navíos, un puñado de hombres, 523 años de una fecha, 12 de octubre,  y una bandera, la Rojigualda.


A muchos nos han cambiado la vida, nos ha tocado hacer maletas para reiniciarla lejos de nuestro lugar de origen. Os repito, el mes de octubre sigue siendo un mes especial en mi casa, este año continuará siéndolo, con el 12 de octubre y su lugar de honor, entre España y América.

domingo, 21 de septiembre de 2014

Cataluña...esperando el imperio de la ley: 12O

Estos días me encuentro llena de acontecimientos, personales, locales, nacionales, de mis dos patrias. Sucesos que mueven el mundo en diferentes direcciones a una velocidad vertiginosa. Las noticias van una a una sucediéndose casi minuto a minuto, y creo que nuestra capacidad de asombro sigue estando, a pesar de tanto.

Vivo en una España preciosa, llena de gente que busca día si y otro también conquistar sus sueños, lo veo en sus rostros. Cuando viajo, les escucho atentamente, sigo los hechos con atención, con la curiosidad propia de científico (defecto profesional tal vez) 


Vivo en esta España, también plena de hechos de corrupción que nos asombran, no por ellos, sino por la impunidad con que ocurren. Son confesados y nada pasa. Los "delitos" son brutales por decir menos, los números en euros que pasan por nuestros rostros son incontables, mas para una sociedad que cuenta con mas de un 20% de paro. El tiempo en el que se han venido sucediendo los hechos, 35 años, y nada ha ocurrido. Un secreto a voces. TREINTA Y CINCO AÑOS llenos de mentiras, corrupción, "discriminación en positivo", cada paso premeditado, planificado, tres generaciones adoctrinadas en este espacio de tiempo.
Sus actores siguen allí, veraneando a sus anchas, mientras, el ciudadano de a pie puede ser llevado a la cárcel por 1000 euros robados de forma torpe en una entidad bancaria. El mundo de lo absurdo.

Se llama a la desobediencia, y creo recordar en esta Constitución leída en varias ocasiones, que eso “puede” ser un delito, que lleva a la cárcel, es confeso, público, ¿no debería actuar la Fiscalía?, claro, es un coste político ¿quién lo asumirá? 
Se llama a la desobediencia, a no reconocer las leyes, a disolver la soberanía, que en teoría reside en el pueblo español.
Se llama a la desobediencia, se realizan actos ostentosos, a la luz de todos, con el dinero de todos, y todo sigue.

Se llama a la desobediencia desde hace años, al inicio apenas audible, y ahora como una tromba sin importar qué y cómo se llevan por delante.

Se llama a la desobediencia usando el poder descaradamente, como tentáculos han invadido cada uno de sus espacios, como un cáncer se han diseminado en cada una de las áreas de esta sociedad.
Se llama a la desobediencia mientras se amenaza a quienes defendemos la legalidad, a quienes portan a España como bandera.

Solo repito algo que digo casi que a diario, esperamos que se aplique la ley, si, porque la Democracia con mayúsculas es eso, el imperio de la ley, aunque no estemos de acuerdo con ella. Y si somos de los que creemos que ha de cambiarse, debemos agotar las vías en su seno para hacerlo, pero nunca fuera. 

Definitivamente algo nos ocurre como ciudadanos ¿cuándo saldremos en masa a la calle a protestar por todo esto? 

Entra el otoño, en pocos días es octubre y el 12 nos espera una cita en la Plaza Cataluña de Barcelona… esta extranjera junto a muchísimos españoles, estará con su enorme Rojigualda, la que cuelga hace más de un año en mi balcón, esperando que desde el gobierno central se adopten las medidas que deberían haberse aplicado hace mucho tiempo. ¡Cuánto se hubiese evitado!: odio, división, adoctrinamiento, mentiras, dinero dirigido a un proyecto de minorías en lugar de resolver los problemas de los catalanes. 



El otro día escribí: 
“nos preparamos para fechas importantes:
  •  el 11S, cuando decidieron "celebrar" los 300 años de 1714, una guerra que se narra entre mentiras desde los libros de texto en colegios, ESO e institutos (por cierto, ¿el Ministerio de Educación?)
  • el 12O, cuando salimos trajeados con la Rojigualda, en algo más que una acción en pro de España, es un acto de valentía en el centro neurálgico de Barcelona, Plaza Cataluña... cada vez somos más quienes a pesar del miedo, actuamos, sabemos que estamos solos en esto, y lo asumimos 
  • el 9N, día fijado para la consulta, sí, "esa" que va en contra de la Constitución y las leyes de España...”


H
emos vivido el 11S. De forma vergonzosa se “celebró” una herida, esa que ha sido enseñada como si a partir de allí Cataluña hubiese cambiado de ser una región, que como tal ni existía, para ser una colonia por 300 años, una mentira tras otra contada por demasiado tiempo. ¿Qué ocurrió en el resto de España? ¿Acaso no se percatan que este es un trozo de su tierra? ¿No se dan cuenta de cuántos de sus conciudadanos son silenciados y amenazados? 

El dinero de todos se ha “invertido” en una causa llena de impunidad, mientras los problemas de los ciudadanos siguen y crecen exponencialmente.

La próxima cita es el 12 de octubre, allí nos tendrán. Que no se dude un momento, los ciudadanos desde aquí, en Cataluña seguimos actuando. 

Esperamos que el Gobierno, representante del Estado Español, también lo haga, en el marco de la ley, haciendo finalmente que se cumpla con todas sus consecuencias. Las heridas quedarán, las cicatrices recordarán estos 35 años, solo espero que para aprender de los errores y horrores que se suceden. Que entendamos que siempre estaremos Mejor Unidos, que somos los mismos, aunque con diferentes acentos, que somos diferentes, libres e iguales.



viernes, 8 de noviembre de 2013

España y el Español, lo que nos une

Los acontecimientos últimamente nos llegan más que día tras día, hora tras hora. Quizás antes también ocurriesen de la misma manera y magnitud, pero todo ha cambiado con el devenir de las nuevas tecnologías, este mundo 2.0 nos permite la inmediatez de la noticia, haciéndonos partícipes de ella, de forma muy activa.

Lo nos ocurre de menor a mayor escala lo podemos apreciar con lupa, y participar en diálogos que pueden ser discusiones de mayor alcance con personas a quienes no vemos, no conocemos pero están.

Cada quien expone sus vivencias, tal  vez intentando aportar lo que tiene, pero lo que nos acontece en lo exterior nos arropa y nos hace ser, en muchos casos, agresivos, sin ver que podría ser una simple opinión de alguien que lo vive, buscar ese “ganar-ganar” con el intercambio de informaciones y enriquecernos de ello.

Cuando participas en estas discusiones o les aprecias en ese “Time-Line” o TL, surge esta sensación de estar constantemente sobre una bomba de relojería, que ante cualquier acción puede estallar, por mínima que parezca, incluso en este mundo 2.0.

Hace pocos días tuve la oportunidad de intervenir en un diálogo, en el que creí que podía aportar información, siempre guardando distancias y ante todo respeto. El tema giraba en torno al deporte, al Hockey sobre patines, una disciplina que tiene una cantidad importante de aficionados en Cataluña, donde vivo hace casi 9 años, apoyados por una fuerte federación. El punto es que la selección nacional de España de Hockey sobre patines está conformada en su mayoría por catalanes, incluyendo al entrenador, y solo un asturiano, Toni Pérez. Pero hay un detalle, el punto de inflexión y controversia, hablan catalán.

Para quienes vivimos en Cataluña no es algo que nos sorprenda, es más bien parte del día a día, el bilingüismo, manejar ambas lenguas, escucharles en la calle, en las tiendas, entre las personas, en las ciudades, en los pueblos. Si se dirigen entre ellos, entre catalanes ¿por qué no hacerlo en catalán? Claro, si está Toni Pérez u otra persona del resto de España el deber ser es hablar en español. El comentario de este chico es que se ha adaptado, y según el diario que se lea, esta adopción ha sido “obligatoria” o no. Es interesante que el capitán de la selección española, Pedro Gil dice sentirse orgulloso de ser Catalán y Español y es el primero en mostrar la Rojigualda.

Es importante decir que esta selección de Hockey sobre patines ha sido 16 veces campeona del mundo. No es cualquier selección, son buenos, son excelentes, son los mejores y se sienten españoles, tanto como cualquiera que ha nacido en esta España heterogénea.

De repente una noticia en un diario y saltan las alarmas en el twitter, y quizás todo se deba a que la lengua se ha usado como un elemento separatista, cuando en realidad es parte de la diversidad y la cultura de España.

Es la Rojigualda la que izan mientras se escucha el himno de España, llevan la equipación de España, representan a España, la campeona mundial de Hockey sobre patines es España… Pero todo se trastoca. Se nos ha vendido tanto la idea que la lengua es parte del separatismo que lo asumimos y tendemos a ubicarnos en un lado u otro, en buenos y malos, según se vea. ¿Y quién lo determina? ¿Quién nos clasifica como tales?

Es imposible negar lo evidente, quienes vivimos en Cataluña sabemos que la lengua se ha usado como elemento separatista no siéndolo. He aprendido durante todos estos años que es parte de una cultura, de costumbres, de una parte de la población que le siente como propia, porque lo es. Pero la inmersión lingüística, la aberración idiomática de “discriminación en positivo”, ha calado en Cataluña y fuera de ella, sin percatarnos que este pueblo, el Catalán es bilingüe. Que se habla catalán normalmente, tanto como el castellano o español.

Ambas lenguas nos enriquecen. No deberían ser parte de este juego separatista. No deberíamos permitirlo. Es posible el bilingüismo, de hecho existe en la calle, en este pueblo mestizo, un bilingüismo que ha de existir sin perder el norte, la lengua oficial es el Español, y así debe asumirse.

Es cierto, en Cataluña, durante más de 30 años bajo esta consigna de “inmersión” y con la mirada tibia de los dirigentes nacionales hemos estado perdiendo una de nuestras riquezas, el Español, un patrimonio que debería cuidarse. En las escuelas es tratado como una lengua extranjera.

Cataluña tiene una literatura en Español, que es quizás más prolífica e importante que en catalán, pero no por ello debemos despreciar a quien le hable. Es hermosa esta diversidad. Esta España plural existe y no por ello deja de ser menos nación, y tampoco deja de ser menos español quien hable una lengua materna propia de donde ha nacido.

Pero esta lengua, el español, la que nos une, en España y con el resto del mundo, esta riqueza enorme no debemos ni queremos perderle. Es un hecho que es el segundo idioma en importancia, el segundo más hablado en el mundo y el tercero en internet; actualmente es vital tanto en la parte comercial, laboral, como en la diplomática. Esta lengua hermosa, prolífica y diversa es hablada por más de 500 millones de personas. Donde España representa aproximadamente solo el 9% de ese total, el otro 91% está ubicado mayoritariamente en América.

No podemos olvidar sus orígenes, defenderles, mantenerles. Siento que para ello hay que dar un paso al frente, sentirnos orgullosos de esta diversidad que tenemos, y empezar a fortificar el Español desde su historia enorme, su literatura, tanto en España como en otros lugares del mundo. Buscar lo que nos une, no lo que nos divide.
En Cataluña, en estos últimos años se nos ha querido dividir, pero el 12 de octubre el lema más importante de las miles de personas que manifestaron su amor por este país fue SomCatalunyaSomosEspaña. Tuve la enorme suerte y satisfacción de estar allí, ser partícipe de ello. Ese día me sentí orgullosa de haber escogido este país como mi segunda patria, así lo siento.

Que el uso de una lengua no nos divida, que no se use de manera terrible como elemento de desintegración. No podemos ni debemos permitirlo.