Leo noticias de Venezuela,
hablo con los míos y todo resulta cercano y lejano a la vez.
Todo
está inmerso en un abismo al que no conocemos el fondo. En ocasiones creemos
que se ha llegado a él y pareciera que se abriese más y más profundo.
Te
tropiezas con la noticias que el régimen Castro-Chavista "ocupa"
galpones (naves) industriales a una de las mayores empresas "que
quedan" productivas en Venezuela, un producto 100% venezolano, del que
siempre, independientemente seamos o no consumidores directos, nos sentimos
orgullosos. Hablo de Empresas Polar. Para colmo, no solo les roban sus bienes
muebles e inmuebles, sino que por decreto del régimen tienen "la
obligación" de buscar otros.
Esta
medida no afecta únicamente los productos alimenticios de la Polar, sino que
por supuesto también los empleos directos e indirectos.
Pero
previamente llegan las imágenes de "Disturbios en Venezuela", de
personas que "saquean" vendedores y unos supermercados en la ciudad
de San Félix, en el Estado Bolívar, al sur del país. La noticia en Europa
señala el desespero de las personas ante la búsqueda de productos de
"primera necesidad".
Sin
embargo, hay "algo más" detrás de esos saqueos.
Lo
que se dice, y esto por supuesto no está publicado en ningún medio oficial ni en "otros" por la censura, es que el
"asalto" fue al "bachaqueo". Una nueva forma de economía creada
por el régimen. Consiste en revender los productos a través de la economía informal, quienes lo
obtienen de supermercados que surte el régimen a través de sus redes de Mercal,
quienes a su vez tienen su propia red de importación creada por y para
ellos.
En
San Félix se creó una verdadera poblada. Pero primero ha habido un
detonante.
Los
autobuses que llevan cada día a la gente a trabajar a tempranas horas de la
madrugada desde Ciudad Bolívar a San Félix subieron varios cientos % su coste,
esto incluye también a los "rojitos" del régimen. Empezó la protesta,
cuando la gente se percató del acaparamiento de los "bachaqueros", y
fueron a por ellos, paralelamente, se dieron cuenta que había unos camiones de
Mercal que surtían a unos supermercados de "chinos", y también fueron
a por ellos.
Durante
la revuelta intervino la Guardia Nacional "Bolivariana", entonces
vino lo peor, un muerto. Un número más para las terribles estadísticas de un
régimen que está llena de ellos, más de
25.000 muertes violentas al año.
Pero
la "poblada" no fue solamente a por alimentos, destrozaron todo lo
que estaba en su camino, incluyendo refrigeradores, lámparas, pasando por el
robo de cámaras de periodistas que cubrían la noticia. Al principio leemos en
los diarios que "la gente se hartó" de no conseguir alimentos. Sin
embargo hay más. Este régimen ha fomentado la miseria y el malandraje como
forma de vida, la censura como medio y el miedo sembrado en cada uno de los
venezolanos, por todo cuanto ocurre hora tras hora, y por la violencia que se
ha instalado como un vecino más, enlutando miles y miles de hogares.
Las
colas, el desabastecimiento, el acaparamiento y el bachaqueo, esta nueva
economía informal existen en toda Venezuela.
Entre
tanto continúan las "expropiaciones", que no es más que una forma como le llamó Hugo Chávez al robo descarado por parte del régimen, a quienes aún trabajan "en contrasentido", en un país donde justamente eso es un riesgo de vida.